El Ayuntamiento de Inca ha comenzado las obras de instalación de una nueva tubería de impulsión de agua potable desde el depósito de Sa Mina de Lloseta hasta la conexión con el anillo de distribución ubicado en el entrada del municipio.
La finalidad de esta actuación, que supondrá una inversión de más de 900.000 euros, es mejorar el servicio y aumentar su eficiencia, según ha informado el Consistorio.
Renovar y modernizar las infraestructuras
“Trabajamos decididamente para mejorar la rentabilidad y sostenibilidad de la red municipal de agua y con esta nueva inversión queremos dar un paso más para continuar renovando y modernizando las infraestructuras e instalaciones con el objetivo de garantizar un óptimo funcionamiento y mantenimiento del servicio”, ha señalado el alcalde de Inca, Virgilio Moreno.
Actualmente, se están desarrollando las obras de instalación de la tubería en la calle Puig de Massanella. En concreto, se sustituye la antigua conducción por una nueva fundición de diámetro 300 y 200 mm y se instala una nueva tubería de PEAD110 que discurre por dominio público y permitirá proveer el núcleo urbano de Inca y las parcelas diseminadas al oeste del municipio.
La red de distribución
De esta forma, la nueva tubería se conecta a la red de distribución de Inca en dos puntos: en la avenida del General Luque y en la calle Francesc de Borja Moll; y se distribuye por la calle Puig de Massanella hasta el Camí Vell de Inca.
En este sentido, el Ayuntamiento ha recordado que actualmente el suministro de agua potable en Inca se realiza, en parte, del agua extraída de los pozos situados en las fincas de Es Tancats y Sa Mina, situadas ambas en el término municipal de Lloseta, así como del pozo de la plaza de Es Bestiar de Inca.
Posteriormente, se almacena en un depósito situado en la finca de Sa Mina, desde donde es impulsada por una tubería de fibrocemento DN-200 hasta el anillo perimetral de distribución de Inca, alimentando en su recorrido fincas rústicas de Lloseta e Inca.
Envejecimiento
Debido al envejecimiento de la tubería se producen rupturas frecuentes y dado que gran parte de su trazado discurre por propiedad privada, resulta difícil su reparación, según ha explicado el Consistorio.
“Así pues, con esta nueva conducción se pretende conseguir que se produzcan menos roturas y menos escapes y, en consecuencia, una reducción de los gastos de mantenimiento de la red y una disminución del agua extraída de los pozos que permitirá que haya un recorte en el coste de la energía consumida”, ha indicado la concejala de Servicios, María del Carmen Oses.
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