El Consell de Mallorca ha invertido 1,2 millones en siete nuevos vehículos del Servicio de Bomberos de Mallorca, con el objetivo de modernizar la flota y que la atención a las emergencias sea más eficiente.
Así lo ha anunciado este viernes en una rueda de prensa la presidenta del Consell, Catalina Cladera, en su visita a la Jefatura de los Bomberos de Mallorca, junto al director insular de Emergencia, Pedro Orfila.
Se trata de un vehículo con una bomba forestal ligera (BFL) destinada a incendios de vegetación; tres unidades de personal y carga (UPC), con funciones de logística entre la prefectura y los parques de bomberos; y tres furgones útiles diversos (FUD) para el rescate y salvamento de personas.
Cladera ha recalcado que la nueva flota “cuenta con una tecnología moderna y eléctrica que permitirá trabajar a los Bomberos de Mallorca con más preparación a nivel de vehículos y utensilios”, y que así “profesionalizan” el parque de Bomberos.
En este sentido, la presidenta insular ha detallado que esta dotación forma parte del plan de mejora de infraestructuras y la consolidación de la plantilla con la convocatoria de 32 nuevas plazas de Bomberos de Mallorca, “el mayor proceso de oposición de los últimos 15 años”.
“Se trata de la primera renovación de la flota de los últimos 20 años y se suma a la reforma del Parque de Bomberos de Manacor, el inicio de las obras del parque de Santanyí y la puesta en marcha de un nuevo parque en Marratxí”, ha destacado.
SIETE VEHÍCULOS NUEVOS
Entre los vehículos adquiridos, se encuentra una unidad de bomba forestal ligera (BFL), que cuenta con un tamaño reducido que le permite tener una gran movilidad y adaptabilidad en los caminos forestales. A pesar de ello, cuenta con un depósito de 2.000 litros y unas bombas de impulsión de alta y baja presión.
Además, la BFL incorpora medidas de autoprotección, como cortinas de protección en la cabina, un sistema de respiración autónoma para los tripulantes del vehículo interior de la cabina y rociadores perimetrales de agua.
Por otro lado, el Consell ha comprado tres furgones útiles diversos (FUD), que cuentan con material 100% eléctrico para las maniobras verticales y baterías de larga autonomía para los trabajos de excarcelación en los accidentes de tráfico.
En este caso, los FUD disponen de un sistema de iluminación nocturna y conexión de arranque rápido, que permite que las baterías estén constantemente enchufadas y que, cuando el vehículo inicia la marcha, se desconecten automáticamente.
Por último, se han financiado tres unidades de personal y carga (UPC), unos vehículos totalmente eléctricos que cuentan con una autonomía de 300 km y substituirán a los coches más antiguos y contaminantes.
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