El PSIB-PSOE ha criticado la decisión del Govern balear de impulsar un proyecto de tren hasta Llucmajor en lugar de poner en marcha el tranvía de Palma, una infraestructura que, según el portavoz adjunto del Grupo Parlamentario Socialista, Marc Pons, “tiene un coste mucho menor y podría completarse durante esta legislatura”.
Pons ha manifestado su rechazo al proyecto presentado por la presidenta Marga Prohens, señalando que se trata de una iniciativa “lejana en el tiempo”, que no vería la luz hasta dentro de al menos tres legislaturas. Según el portavoz socialista, con este anuncio, la presidenta intenta “desviar la atención” de la renuncia del Govern a proyectos más inmediatos y necesarios, como el tranvía de Palma o el tren de Llevant.
“Estamos ante un proyecto que no llegará a buen puerto, como ha sucedido en tantas otras ocasiones. Al final, no tendremos ni tren ni tranvía”, ha advertido Pons. En comparación, ha defendido que el tranvía de Palma es la opción que mejor responde a las necesidades de la ciudadanía de las Islas Baleares y al interés general.
Costes y pasajeros: ventajas del tranvía
El portavoz ha destacado que, según las previsiones, la línea de tren hasta Llucmajor transportaría a 7,5 millones de pasajeros, mientras que el tranvía tiene una previsión de 12 millones de usuarios. Además, el coste del tren se estima en 690 millones de euros con un plazo de ejecución de tres legislaturas, mientras que el tranvía tendría un coste de 220 millones y podría estar finalizado dentro de esta misma legislatura.
“Con los 690 millones que costaría este tren, se podría financiar por completo el tranvía y los trenes de Alcúdia y Llevant, proyectos que tienen un gran respaldo en sus respectivas comarcas”, ha subrayado Pons.
Financiación y tramitación: el tranvía ya está listo para empezar
Pons también ha señalado que el proyecto del tren no cuenta aún con financiación garantizada, mientras que el tranvía dispone de un compromiso plurianual de 185 millones de euros por parte del Gobierno de España, con una primera partida de 20 millones ya contemplada para 2023. En cuanto a los trámites, el proyecto del tren a Llucmajor aún no ha comenzado su tramitación, mientras que el tranvía ya cuenta con el proyecto redactado, la autorización ambiental concedida y está en condiciones de licitar las obras de manera inmediata.
Impacto en la ciudad: el tren no contribuye a la movilidad interna
Otro de los aspectos que Pons ha criticado es el impacto del tren en el modelo de ciudad. “El tren a Llucmajor no conecta barriadas ni fomenta la movilidad sostenible dentro de Palma, mientras que el tranvía une los barrios y refuerza la movilidad dentro de la ciudad”, ha explicado.
Además, ha advertido que el tren solo conectaría el aeropuerto con la estación de Son Costa, lo que obligaría a realizar transbordos y dificultaría el viaje para los usuarios, a diferencia del tranvía, que uniría directamente el aeropuerto con la estación intermodal y la Playa de Palma.
Conclusión: una decisión “errada y equivocada”
Para el PSIB-PSOE, esta decisión del Govern es “errada y equivocada”, ya que imposibilita la realización de otros proyectos que están mucho más avanzados y podrían comenzar de inmediato. Pons ha acusado a Prohens de no ser capaz de aceptar proyectos acertados que se desarrollaron en la legislatura pasada y que podrían iniciarse de manera inmediata.
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