El Tribunal Superior de Justicia de las Illes Balears ha dictado una nueva sentencia contra Mercadona, declarando improcedente el despido disciplinario de una trabajadora con más de 18 años de antigüedad. El fallo considera que la empleada fue coaccionada para firmar un acuerdo en condiciones de desigualdad, sin asesoramiento legal y bajo presión emocional inmediata tras recibir la notificación del despido.
La trabajadora fue convocada a una reunión con dos superiores de la empresa, donde se le entregó una carta de despido de 16 páginas. En el mismo acto, sin posibilidad de contar con asistencia letrada o sindical, se le ofreció una indemnización de 10.000 euros que, tras su negativa, la empresa elevó a 15.000 euros. El tribunal ha determinado que este proceso no constituyó una verdadera negociación, sino una estrategia dirigida a evitar una reclamación judicial legítima.
Vicio en el consentimiento y consecuencias para Mercadona
La Sala aprecia la existencia de un vicio en el consentimiento, al haberse inducido a la trabajadora a firmar un acuerdo que no habría aceptado en otras condiciones. En consecuencia, la sentencia ordena a Mercadona que la readmita en su puesto o le abone una indemnización de 52.612 euros más los salarios de tramitación.
La trabajadora estuvo representada por el equipo jurídico de Pablo Alonso de Caso, abogado especializado en derecho laboral, quien ha intervenido en otros procesos similares contra la cadena de supermercados.
Repercusiones en los métodos de despido de la cadena
Este fallo pone nuevamente en el punto de mira los métodos de gestión de despidos utilizados por Mercadona y refuerza la necesidad de garantizar el acompañamiento legal a los trabajadores en situaciones de especial vulnerabilidad.
Otro juicio pendiente por más coacciones laborales en Mercadona
Esta sentencia podría no ser la última. El próximo 13 de mayo se celebrará un nuevo juicio en el Juzgado de lo Social de Palma de Mallorca para valorar la extinción de la relación laboral de otra trabajadora que denuncia haber sufrido coacciones por parte de Mercadona, orientadas a forzarla a darse de alta médica o abandonar voluntariamente su empleo, a pesar de encontrarse en situación de incapacidad temporal por enfermedad. En esta ocasión, representada por el abogado Pablo Alonso de Caso, la trabajadora reclama una indemnización de 20.000 euros por daños morales derivados de la presión laboral ejercida sobre ella.
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