La afición del RCD Mallorca mostró su malestar durante el último encuentro disputado en Son Moix, especialmente al término de una primera parte marcada por la falta de juego y el 0-1 en el marcador. Con solo un disparo a puerta en los primeros 45 minutos, el descontento se trasladó desde la grada hacia el palco.
Los pitos y cánticos se dirigieron principalmente al CEO del club, Alfonso Ruiz, y al director deportivo, Pablo Ortells, señalados por la reciente destitución de Jagoba Arrasate. La decisión fue ejecutada esta pasada semana por orden del presidente del RCD Mallorca, Andy Kohlberg, una medida que no ha sido bien recibida por buena parte de la afición.
Según ha trascendido, el propio Pablo Ortells era contrario a la destitución del técnico, aunque finalmente acató la decisión adoptada por Andy Kohlberg. La salida de Jagoba Arrasate y especialmente la deficiente gestión en los fichajes del mercado de invierno ha generado un clima de tensión en el entorno del club que quedó patente en las gradas.
Críticas a la planificación deportiva y a algunos jugadores
El malestar no se limitó únicamente a la destitución del entrenador. Parte de la afición también cuestionó la planificación deportiva liderada por Pablo Ortells, cuyos fichajes no han ofrecido hasta ahora el rendimiento esperado. Además, el mercado de invierno estuvo marcado por incorporaciones cerradas en el último momento, tras no concretarse los objetivos iniciales.
Algunos jugadores también fueron objeto de críticas, con pitos dirigidos a futbolistas señalados por la grada como Mojica. En contraste, otros nombres quedaron al margen de las protestas.
Se libraron de los reproches Muriqi y Gustavo Siviero, este último ocupando el banquillo de manera interina por una jornada tras la salida de Jagoba Arrasate. Durante la segunda mitad, el público reclamó mayor empeño y actitud a la plantilla sobre el terreno de juego. También hubo pancartas de apoyo al anterior entrenador: “Gracias, Jagoba de corazón”.
Demichelis, presente en la grada
El encuentro contó además con la presencia en la grada del nuevo técnico, Martin Demichelis, que siguió el partido desde el palco mientras se desarrollaban las protestas. Su llegada se produce en un momento delicado tanto en lo deportivo como en lo institucional.
La reacción de la grada evidencia la fractura abierta clara tras la destitución de Jagoba Arrasate, en una jornada en la que el resultado y la imagen del equipo intensificaron el malestar en Son Moix.
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