La Direcció General de Salut Mental y la entidad Gira-Sol han puesto en marcha el proyecto «Sensibilització i prevenció del suïcidi», una iniciativa que se desarrollará en el ámbito comunitario, en espacios donde las personas conviven, se relacionan y construyen vínculos sociales como asociaciones, entidades cívicas y espacios abiertos.
El suicidio es una realidad compleja y multifactorial, vinculada al malestar emocional, cuya atención no recae únicamente en el sistema sanitario. La prevención comunitaria desempeña un papel relevante en la sensibilización y en la detección precoz del riesgo suicida mediante acciones locales y sostenibles.
Acciones previstas en el programa
El proyecto contempla la realización de 30 charlas de sensibilización dirigidas a familias, asociaciones, entidades cívicas y otros espacios comunitarios. Estas sesiones abordarán el suicidio y la salud emocional desde un enfoque preventivo, con especial atención a los factores de riesgo y protección, la desestigmatización del malestar emocional y la promoción del apoyo social.
Asimismo, se impartirán tres formaciones básicas dirigidas a profesionales y voluntariado de los ámbitos social, educativo y comunitario. Los contenidos se centrarán en la identificación de factores de riesgo y protección, herramientas básicas de detección y pautas para el acompañamiento inicial y la derivación.
La figura comunitaria «la clau d’or»
El programa incluye el diseño y activación de una figura comunitaria vinculada al proyecto, denominada «la clau d’or», que actuará como agente de conexión y sensibilización local. Su función será servir de puente entre la ciudadanía y los servicios, actuar como referente de confianza y facilitar la detección de posibles situaciones de riesgo.
El proyecto forma parte del desarrollo del Pla de Prevenció del Suïcidi de les Illes Balears y del Pla Estratègic per al Benestar Emocional i la Salut Mental de les Illes Balears 2025-2030.
En Baleares, aunque la tasa se sitúa por debajo de la media nacional, se registran cada año más de un centenar de casos, con un impacto social y emocional significativo para las personas afectadas y su entorno.
El programa contará con un equipo integrado por dos psicólogos, dos técnicos sociales, un trabajador social, un agente de ayuda mutua, un psiquiatra y un coordinador del proyecto.
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