El descenso del RCD Mallorca no solo dejó tristeza en Son Moix. También provocó una ruptura total entre la afición y la directiva del club. El ambiente en el estadio pasó rápidamente del nerviosismo a la resignación y finalmente a la protesta abierta contra los dirigentes bermellones.
El público perdió la paciencia muy pronto. Pese a que el Mallorca se jugaba la permanencia, la grada dejó de empujar al equipo en muchos momentos del partido ante el colista, el Real Oviedo. La tensión acumulada durante toda la temporada acabó explotando en una noche marcada por la frustración.
Uno de los futbolistas más señalados fue Asano. El atacante japonés fue silbado en varias acciones durante la primera parte, reflejo del descontento de buena parte de la afición por su bajo rendimiento desde su llegada al club. Su titularidad en la última jornada también fue interpretada por muchos seguidores como el ejemplo más evidente del fracaso en la política de fichajes.
Del césped al palco
El Mallorca terminó goleando 3-0 con tantos de Pablo Torre, Morlanes y Muriqi, pero ni siquiera el resultado logró cambiar el clima de enfado en Son Moix.
De hecho, en los minutos finales ya casi nadie miraba al césped. Ni siquiera el gol de Muriqi, uno de los pocos futbolistas junto con Raillo que escapó de las críticas durante la temporada, consiguió alterar el ambiente. La atención de la grada se desplazó directamente hacia el palco.
Fue entonces cuando Son Moix coincidió en un grito unánime: “Directiva, dimisión”. La protesta se escuchó con fuerza tras confirmarse la victoria del Betis ante el Levante, resultado que certificó el descenso bermellón a Segunda División.
La gestión deportiva, en el centro de las críticas
La semana ya venía marcada por la tensión institucional. El colectivo Moviment Mallorquinista había pedido públicamente la dimisión de la actual directiva encabezada por Alfonso Díaz, CEO del club, y Pablo Ortells, director deportivo.
La planificación deportiva y los fichajes realizados durante la temporada están en el centro de las críticas de la afición. El rendimiento de varias incorporaciones no ha estado a la altura y buena parte del mallorquinismo considera que la confección de la plantilla ha sido una de las principales causas del descenso.
El Mallorca jugará la próxima temporada en Segunda División tras cinco años en Primera y lo hará en medio de un profundo clima de división entre la grada y los responsables del club.
FICHA TÉCNICA:
RCD Mallorca: Leo Román; Pablo Maffeo, Valjent, Mascarell (A. Raíllo, 53′), Lato (Olaizola, 61′); Sergi Darder, Samu Costa (Antonio Sánchez, 61′), Morlanes, Pablo Torre (Abdón, 85′); Takuma Asano (Virgili, 61′) y Vedat Muriqi.
Real Oviedo: Moldovan; Nacho Vidal (Ahijado, 77′), Bailly, Dani Calvo, Alhassane (Javi López, 77′); Fonseca, Colombatto (Ilic, 63′), Cazorla (Borbas, 63′), A. Reina, Ilyas Chaira; y Álex Forés (Hassan, 46′).
Goles: Pablo Torre (min. 42′), Manu Morlanes (min. 83′) y Vedat Muriqi (min. 88).
Colegiado: José María Sánchez Martínez.
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