Lloseta despide a Joana Fornés, fallecida a los 94 años, una figura muy querida y estrechamente vinculada al Forn de Baix, uno de los establecimientos más emblemáticos y con más historia de Mallorca.
Fundado en 1850 por Gabriel Pou, el Forn de Baix ha sido durante generaciones un referente de la repostería tradicional mallorquina y el hogar del célebre cardinal de Lloseta, considerado por muchos el más conocido de la isla. Con la muerte de Joana Fornés desaparece la matriarca de una familia que ha dedicado su vida a mantener viva una herencia gastronómica y cultural única.
Mucho más que un horno, el Forn de Baix se ha convertido con el paso de los años en un símbolo de identidad para Lloseta, un lugar donde tradición, esfuerzo y arraigo familiar han ido de la mano generación tras generación.
Cinco generaciones después de su fundación, la familia Pou continúa preservando el oficio, las recetas y la esencia que han dado fama al establecimiento. Entre sus productos más reconocidos destaca el cardinal de Lloseta, un delicado bizcocho relleno de merengue y nata cuya receta fue creada por Biel Pou en las décadas de los años sesenta y setenta y que se ha transmitido fielmente dentro de la familia hasta nuestros días.
Joana Fornés deja tras de sí el recuerdo de toda una vida dedicada a su familia, al trabajo y a una tradición que forma parte de la memoria colectiva de Lloseta. El tanatorio ha tenido lugar este miércoles de 15.30 a 18.30 horas, mientras que el funeral se ha celebrado a las 19.30 horas.
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