El nuevo entrenador del RCD Mallorca, Luis García, aseguró este sábado que su regreso supone un motivo de satisfacción tanto a nivel profesional como personal, al recordar el vínculo que mantiene con el club desde su etapa como futbolista. “Uno siempre trata de volver a los sitios donde ha sido feliz”, explicó, destacando el buen recuerdo que conserva de la única temporada que disputó en la isla. El técnico asturiano regresa a la entidad bermellona con el objetivo de liderar un nuevo proyecto deportivo y reconoce afrontar esta etapa “con responsabilidad, con ambición y, sobre todo, con muchísima ilusión”.
Luis García también expresó su deseo de reencontrarse con la afición mallorquinista y comenzar cuanto antes el trabajo con la plantilla para construir un equipo competitivo de cara al nuevo curso.
Recuerdo de una permanencia histórica
Durante su presentación, el técnico recordó la complicada temporada que vivió como jugador del RCD Mallorca, marcada por la salida de Samuel Eto’o y un inicio de campeonato complicado que derivó en un cambio de entrenador. Pese a las dificultades, destacó la unión del vestuario y el respaldo de la afición como factores decisivos para lograr la permanencia en la última jornada frente al Real Betis.
En ese contexto, tuvo palabras de reconocimiento hacia Héctor Cúper, a quien definió como “un líder” y un entrenador al que admira profundamente por su capacidad de gestión y por la relación que mantuvieron durante aquella etapa.
Asimismo, destacó la evolución que ha experimentado el club desde entonces, especialmente en materia de infraestructuras y en la transformación del estadio, donde considera que la cercanía de la afición puede convertirse en un factor determinante para el rendimiento del equipo.
Un proyecto con el objetivo de regresar a Primera
Luis García explicó que una de las principales razones para aceptar la oferta del RCD Mallorca ha sido la ambición del proyecto deportivo. Destacó el compromiso de la propiedad con el crecimiento del club y aseguró que, pese a competir actualmente en Segunda División, el objetivo es construir un equipo preparado para regresar a Primera División.
Tras las conversaciones mantenidas con Pablo Ortells y la dirección deportiva, el entrenador insistió en la necesidad de respetar una categoría que calificó como “muy complicada”, subrayando que los recientes descensos de equipos de Primera demuestran la dificultad de lograr un ascenso inmediato.
En este sentido, señaló que la prioridad será formar una plantilla competitiva, avanzar paso a paso y mantener la humildad durante toda la temporada.
Un equipo protagonista y unido a su afición
Respecto a su idea futbolística, Luis García apostó por un equipo protagonista, con iniciativa, capaz de controlar el balón, jugar con verticalidad cuando sea necesario y defender con intensidad lejos de su propia portería. No obstante, reconoció que la configuración definitiva de la plantilla aún está pendiente y que el proyecto deberá construirse progresivamente.
El técnico considera que uno de los factores clave para aspirar al ascenso será el equilibrio mental durante una competición marcada por las rachas de resultados. También incidió en la importancia de mantener una conexión permanente entre el equipo y la afición desde el inicio de la pretemporada.
Finalmente, envió un mensaje a los seguidores mallorquinistas, comprendiendo la decepción que supone un descenso de categoría, pero invitándolos a respaldar este nuevo proyecto. “Entre todos somos muchísimo más fuertes”, concluyó.
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