Del califato al emirato. La jornada de Segunda División comienza este viernes noche en Córdoba y habría terminado el lunes en Granada con la visita del Mallorca en medio de terremotos, pura casualidad. Si las audiencias de televisión son tan escasas en dicha categoría, podrían ahorrarse tanto funambulismo para encajar horarios disparatados. Ayudaría devolver a su sitio la lógica de la competición y reducirla a veinte equipos, un cascabel que le colgaron para no descender al Celta y el Sevilla cuando debieron hacerlo y que ahora nadie se atreve a descolgar. Sería tan sencillo como anunciar de una temporada a la siguiente los efectos de la nueva estructura; bueno, la vieja. Total la Liga de Fútbol Profesional solo echaría en falta los ingresos de dos clubs modestos.
En Primera no pinta muy diferente. Ayer jugaron Rayo, en Madrid pero no en Vallecas, y Alavés el primer envite de la segunda cita del campeonato. Los últimos también serán el lunes en Pamplona y Málaga. Siempre toca a los pobres. Mucho que objetar, pero para qué reclamar si todavía no se han jugado cuatro de los que deberían haber inaugurado el calendario. Los poderosos, por supuesto.
Las 38 fechas de la División de Honor, otro eufemismo, no coinciden con las 42 de la de Plata, también. Pero el Comité de Árbitros, es decir la Federación Española de Fútbol de la que todavía dependen, mantiene el mismo número de árbitros, veintidós, arriba y abajo, aunque los de Segunda tienen un partido más cada fin de semana. Será que la hucha no da para tanto.
El show debe continuar clamaba Freddie Mercury al frente de Queen, con permiso de Brian May. El caos no debe, pero lo hace para enriquecer a unos cuantos y enloquecer a muchos. Lo llaman pasión.
(Titular en homenaje a Juan Tribuna, memorable seudónimo del narrador sevillano de Carrusel Deportivo, Cadena SER, Francisco García Montes -1926/2017- copiado del libro que escribió con dicho título)
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