La presidenta del Govern, Francina Armengol, ha asegurado este lunes que la construcción de la planta de hidrógeno verde de Lloseta es un gesto que “pone a Baleares en la vanguardia de lo que es positivo para la comunidad”.
“Somos los primeros de España en producir hidrógeno verde y los primeros de toda la zona sur de Europa, y esto es algo que tiene mucha responsabilidad, porque es un ejemplo para otras experiencias y territorios”, ha dicho durante el acto inaugural.
En este sentido, ha hecho referencia a realidad a la que se enfrentan las Islas, por ser “un territorio frágil en medio del Mediterráneo que si tiene alguna emergencia, es la climática”. Por ello, es “muy importante planificar el futuro que queremos y marcar los objetivos”, ha añadido.
“Las crisis se pueden convertir en oportunidades y esto lo es, sabemos la hoja de ruta que queremos para la comunidad y estamos metidos en esa emergencia climática”, ha insistido.
En la misma línea se ha expresado el vicepresidente y conseller de Transición Energética, Sectores Productivos y Memoria Democrática, Juan Pedro Yllanes, quien ha resaltado que, con esta iniciativa, “Mallorca se convierte en un referente que apuesta por los combustibles verdes”.
La planta generará “toneladas de hidrógeno verde que servirán para acelerar la descarbonización de diferentes sectores económicos clave”. En este punto, ha recordado la “apuesta clara” del Govern por conseguir la soberanía y luchar contra el cambio climático y ha celebrado el hecho de que la planta “está también vinculada a la innovación e investigación”.
“Hoy Baleares toma la delantera en la descarbonización y debemos aprovechar la realidad insular para llegar cuanto antes a la neutralidad climática”, ha concluido.
El proyecto
El proyecto forma parte de la iniciativa europea ‘Green Hysland’ y nace en la antigua fábrica cementera de Cemex. La Unión Europea destina diez millones de euros de los casi 50 millones que la planta de hidrógeno ha movilizado en total, 3,75 millones de los cuales llegan a través del Govern.
Las primeras moléculas de hidrógeno verde se produjeron el pasado mes de diciembre y desde entonces la planta ha seguido haciendo pruebas para llegar a generar, cuando se encuentre a pleno rendimiento, 300 toneladas de hidrógeno verde anuales a partir de placas fotovoltaicas, algo que supondrá reducir las emisiones de CO2 en hasta 21.000 toneladas al año.
El hidrógeno producido en la planta de Lloseta funcionará, entre otras medidas, como carburante de los autobuses de la EMT de Palma. También será fuente de energía para edificios públicos y para el Puerto de Palma, y se inyectará en la red de gas de Redexis.
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