El palista mallorquín Marcus Cooper Walz se proclamó este sábado en Canadá campeón del mundo de piragüismo en la final de la categoría K4 500, junto a sus compañeros Saúl Craviotto, Carlos Arévalo y Rodrigo Germade.
Nadie pudo hacer sombra al equipo español, ni siquiera los alemanes, principales opositores a la victoria y que finalmente fueron segundos en aguas del lago Banook de la localidad canadiense de Halifax. España venció con un tiempo de 1:20,80 aventajando a los germanos por 0,43 décimas y a Ucrania por 0,55.
De este modo se confirma el cambio de tendencia que atraviesa el piragüismo mundial, en favor del equipo nacional español, en los últimos años ensombrecido por el combinado germano, pero triunfante en las últimas pruebas de este sábado y del pasado mes de mayo en la Copa del Mundo de Racice, en la República Checa.
No es un triunfo menor el de Marcus Cooper y sus compañeros de equipo. De hecho, España vuelve a lo más alto del podio en un Campeonato del Mundo, algo que no se lograba desde 1975 cuando se consiguió por primera y, hasta este sábado, única vez.
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