Las empresas de Baleares podrán reservar una parte de sus beneficios para destinarlo a inversiones que mejoren o amplíen su negocio, y que deberán materializar en un plazo de tres años, y de este modo obtener una rebaja en el impuesto de sociedades.
Así lo ha explicado la consellera de Hacienda y Relaciones Exteriores del Govern balear, Rosario Sánchez, en una rueda de prensa en la que ha dado más detalles sobre el anuncio del presidente del Gobierno acerca de la parte fiscal del Régimen Especial, que se aprobará dentro de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2023.
CAPTAR TALENTO
Esta reserva de inversiones busca hacer más atractivas las Islas para movilizar inversiones en el territorio, captar más talento y que más empresas se instalen en la Comunidad.
En la práctica, este incentivo fiscal supone que los importes destinados a la reserva de inversión no tributan. El máximo que se podrá reducir la base liquidable será de un 90 por ciento, como había avanzado el presidente, y es también aplicable al impuesto sobre la renta de no residentes.
En el caso de los autónomos que declaran IRPF, podrán realizar una deducción de cuota de un máximo del 80 por ciento del tipo medio en actividades de establecimientos situados en Baleares.
INVERSIONES DESTINADAS A CREACIÓN DE PUESTOS DE TRABAJO
Para acogerse a estos beneficios, las inversiones deben ir destinadas a creación de puestos de trabajo, compra de acciones o participaciones de empresas en Baleares, inversiones en I+D+I, mejora y protección del medio ambiente, propiedad intelectual o elementos patrimoniales materiales (terrenos, construcciones, maquinaria, mobiliario, etc).
Por ejemplo, una sociedad limitada con un beneficio de 80.000 euros en el ejercicio, de los que se hayan distribuido 10.000 euros, con los 70.000 restantes podrá apartar 60.000 euros como reserva de inversiones y dedicarlos a rehabilitar un local y adquirir maquinaria, mobiliario, y equipos informáticos. En este caso, se haría una reducción de la base imponible, y, al aplicarse el impuesto sobre la base reducida –de los alrededor de 20.000 euros que tendría que tributar–, conseguiría un ahorro fiscal de 15.000 euros.
El Govern también ha propuesto como ejemplos de inversiones la compra de un solar por parte de un autónomo para construir un local y ampliar la superficie de venta; un autónomo que adquiriera nueva maquinaria y contratase un nuevo trabajador; o una sociedad anónima que creara un nuevo producto para diversificar su actividad.
Dado que el texto entrará en vigor en 2023, pero las liquidaciones se hacen en el ejercicio siguiente, las inversiones se podrán planificar para 2023 pero se deducirán en 2024.
RÉGIMEN FISCAL PARA EMPRESAS INDUSTRIALES Y SECTOR PRIMARIO
El segundo anuncio de este lunes ha sido el régimen fiscal especial para empresas industriales y del sector primario. A este beneficio se podrán acoger contribuyentes que declaren rendimientos derivados de la venta de bienes materiales producidos en Baleares, que se podrán aplicar una reducción del impuesto de sociedades, el impuesto sobre la renta de no residentes e IRPF.
En este caso el incentivo bonifica un 10 por ciento la cuota íntegra correspondiente a rendimientos de la venta de bienes materiales producidos en Baleares a empresarios que mantengan puestos de trabajo en la plantilla. En caso de que se creen nuevos puestos, la bonificación aumenta al 25 por ciento.
DIVERSIFICACIÓN DEL MODELO ECONÓMICO
Estas bonificaciones pretenden favorecer la diversificación del modelo económico y fortalecer la industria y la soberanía alimentaria de Baleares.
El Govern ha puesto como ejemplo ilustrativo el caso de un agricultor balear que hubiera obtenido un beneficio de 50.000 euros por la venta de productos de sus fincas. Con las deducciones por mantenimiento y creación de puestos de trabajo, conseguiría un ahorro de 5.000 a 12.500 euros.
“SE CIERRA EL CÍRCULO” DEL REB
La consellera Sánchez ha subrayado que con esta aprobación “se cierra el círculo” del Régimen Especial, junto al factor de insularidad, las bonificaciones al transporte aéreo y marítimo y los recursos para soberanía energética.
En este sentido, preguntada por si con esto el Govern da por cerrada la parte pendiente del REB, la consellera ha declarado que esto es lo que recogía el texto aprobado por Consejo de Ministros en 2019.
No obstante, ha matizado que la reivindicación sobre las desventajas inherentes a la insularidad “no se acaba aquí” y de hecho ha destacado que la ley prevé una revisión de los efectos de las medidas a los cinco años de aplicación (es decir, para 2028).
Respecto al documento actualmente en tramitación en las Cortes Generales, la consellera ha indicado que es “prácticamente una copia” del de 2019, presentada por el PP.
IMPACTO DE 350 MILLONES ANUALES SOBRE LA ECONOMÍA
Desde el Govern calculan que la puesta en marcha de estas medidas fiscales beneficiará a más de 47.000 empresas y 71.000 autónomos de Baleares, creará unos 3.000 puestos de trabajo a tiempo completo y supondrá un ahorro de 208 millones anuales en impuestos. Además estima un impacto de 349 millones de euros anuales sobre la economía balear, el equivalente a un 1 por ciento del PIB balear de 2019.
Por la reserva de inversiones el Estado y el Govern dejarán de ingresar 190,92 millones y 10,74 millones de euros respectivamente; con el régimen especial para industria y sector primario, dejarán de ingresar 5,65 millones y 0,34 millones de euros.
COMENTA LA NOTICIA