El grupo municipal de Vox en el Ayuntamiento de Palma defenderá en el próximo pleno varias proposiciones para instar al equipo de gobierno a desplegar policías en los autobuses de la Empresa Municipal de Transportes (EMT), aumentar la densidad residencial o derogar la Zona de Bajas Emisiones (ZBE).
Estas son, en líneas generales, algunas de las ocho iniciativas que los de Santiago Abascal defenderán en la sesión plenaria del jueves de la semana que viene, según ha informado el partido.
Las relativas a la seguridad en la EMT, han arguemntado los regidores de Vox, son necesarias porque desde que el transporte público de la ciudad es gratuito han incrementado hasta los 60 millones el número de viajeros anuales, lo que en 2024 trajo consigo un aumento del 25,8 por ciento –no especifican la fuente– de las agresiones verbales y físicas.
Esto supone un “grave riesgo para la conducción” de los autobuses de la EMT, ya que pueden provocar un accidente de tráfico de “graves consecuencias”.
Así, proponen realizar un estudio de los incidentes producidos en las diferentes líneas de autobuses, estudiar la posibilidad de instalar cámaras de seguridad, desplegar “aunque sea de forma aleatoria” agentes de la Policía Local en el interior de los vehículos para disuadir y actuar contra las agresiones, reconocer la autoridad de los conductores y establecer un cuerpo de 35 revisores.
AUMENTAR LA DENSIDAD RESIDENCIAL
Otra de las proposiciones que se debatirán en el próximo pleno a instancias de Vox contiene una batería de diez medidas para facilitar el acceso a la vivienda. Entre ellas destacan aumentar la densidad residencial en los solares edificables en suelo urbano –todas ellas a precio libre– o permitir la transformación de los despachos en viviendas, también libres.
También permitir el aumento de alturas en función del ancho de la calle, modificando la relación entre un aspecto y otro del 1/14 al 1/20. De las viviendas que se obtengan, han planteado, la mitad deberán ser de precio limitado.
En suelos urbanos afectados por riesgo de inundación, los de Santiago Abascal pedirán que se permita la elevación de los edificios por encima de la cota de inundabilidad. Si la cota de calado prevista es inferior a un metro, se tomará como referencia para medir la altura máxima del edificio, si es superior, se eliminará la obligatoriedad de dotar plazas de aparcamiento o se permitirá situarlas en la planta baja elevada.
Por otro lado, Vox ha planteado simplificar la normativa urbanística para eliminar las “interpretaciones subjetivas”, que los proyectos en edificación plurifamiliares destinados a vivienda se tramiten de forma urgente o que la administración no emita informes técnicos de los proyectos de ejecución una vez vencido el plazo de resolución de licencias, considerándose favorables si no hay un pronunciamiento expreso.
Además, instarán al equipo de gobierno municipal a modificar los parámetros urbanísticos aplicables a los alojamientos con espacios complementarios –‘coliving’– para diferenciarlos de las viviendas convencionales y establecer incentivos fiscales, técnicos y administrativos para los promotores que destinen un porcentaje al exigido a viviendas de precio limitado o protegidas.
DEROGAR LA ZBE
Otra de las iniciativas buscará que el Ayuntamiento derogue la ordenanza municipal que regula la ZBE –aprobada en noviembre del año pasado, tras lo que se aprobó una moratoria hasta final de junio– en el centro de Palma y que, por lo tanto, se suspenda ‘sine die’ su régimen sancionador.
A su parecer, esta normativa –con la que siempre se han mostrado disconformes– “ahogará la actividad económica” del centro de la ciudad, la “condenará a una mayor gentrificación” y obligará a los residentes a comprar coches “que no necesitan y que probablemente no puedan pagar”, todo “en nombre de la descontaminación”.
OTRAS PROPOSICIONES
El resto de proposiciones que Vox llevará al pleno pedirán al equipo de gobierno municipal que fije en 90 minutos el tiempo de uso de las áreas de carga y descarga por parte de los titulares de la tarjeta de movilidad reducida –actualmente son 30– o que arregle la cubierta del bloque XII de Camp Redó.
También que regule la actividad de los artistas callejeros –como los caricaturistas o aquellos que venden láminas– para evitar que algunos, “falsos artistas”, engañen” a los clientes y se estudie la posibilidad de asignar a cada una de estas personas un sitio fijo para desarrollar su actividad.
Por último, Vox instará a llevar a cabo un concurso de ideas para valorar una solución “inteligente, segura y bella” a la calle Concordia, en el barrio de Son Oliva y atravesada por las vías del tren de Sóller.
COMENTA LA NOTICIA