El RCD Mallorca volverá a jugar en el Estadi Mallorca Son Moix este sábado 23 de agosto, en la segunda jornada de LaLiga 2025/26, con el objetivo de levantarse tras el doloroso estreno ante el FC Barcelona (0-3). El rival será el RC Celta de Vigo, en un partido que se presenta como una oportunidad para olvidar el tropiezo inicial y sumar los primeros puntos de la temporada.
El equipo de Jagoba Arrasate tendrá que sobreponerse a dos ausencias importantes: Vedat Muriqi y Manu Morlanes. El delantero kosovar fue expulsado con roja directa por una acción peligrosa sobre el portero azulgrana, mientras que el centrocampista vio dos amarillas, la segunda innecesaria pero justa, lo que le deja fuera de este segundo encuentro.
Una cita clave para recuperar confianza
Más allá del resultado ante el campeón liguero, el Mallorca dejó sensaciones de esfuerzo y entrega pese a jugar con dos futbolistas menos durante buena parte del partido. Ahora, el reto será canalizar esa intensidad y convertirla en puntos ante un Celta que también busca asentarse en este arranque de curso.
El Son Moix volverá a ser clave. La afición, que ya demostró su compromiso con un lleno histórico en la primera jornada, tratará de impulsar al equipo para que esta vez la recompensa llegue en forma de victoria.
Aprender de los errores para mirar adelante
“Con nueve es imposible”, reconoció tras el partido Jagoba Arrasate, consciente de que las expulsiones condicionaron el estreno. El mensaje ahora pasa por corregir esas acciones que penalizan al equipo y centrarse en un encuentro que puede marcar la primera reacción de los bermellones.
Con la baja de dos titulares importantes, se espera que el técnico introduzca novedades en la alineación, dando protagonismo a jugadores como Dani Rodríguez, Mateo Joseph o Pablo Torre, este último ya dejó destellos positivos ante el Barça.
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