El RCD Mallorca logró este sábado su primera victoria de la temporada en LaLiga, imponiéndose por 1-0 al Deportivo Alavés en Son Moix gracias a un gol de Takuma Asano en la primera parte. Un triunfo clave, que corta una racha sin ganar en las seis jornadas anteriores y alivia la situación del equipo en la tabla con 5 puntos acumulados.
Pero más allá del resultado, el encuentro estuvo también marcado por el ambiente en la grada y por cuestiones extradeportivas. La atención de buena parte de la afición se centró en la figura de Dani Rodríguez, en el centro de una reciente polémica que no pasó desapercibida en Son Moix.
División en la grada por Dani Rodríguez
En un partido pobre en cuanto a fútbol, con escasas ocasiones y mucho juego trabado, uno de los momentos más comentados llegó cuando el videomarcador del estadio enfocó a Dani Rodríguez. La reacción fue mixta: aplausos, pero también silbidos. Aunque los apoyos superaron a las críticas, la división de opiniones fue evidente.
Pese al ruido externo, el vestuario respondió con unidad. Al término del encuentro, varios jugadores se reunieron en el césped para celebrar el triunfo en grupo, en una imagen de piña que parece buscar cerrar filas en un momento delicado tanto en lo deportivo como en lo emocional.
El triunfo, lo más importante
El partido en sí fue calificado por muchos como una “castaña”, falto de ritmo e ideas. Sin embargo, el gol de Asano, que tuvo que ser sustituido por lesión, bastó para firmar una victoria imprescindible. La ocasión más clara del Alavés fue un cabezazo de Tenaglia al larguero, pero el equipo vitoriano no logró concretar su dominio en la segunda parte.
Con esta victoria, el Mallorca toma aire antes de visitar a Athletic Club el próximo sábado a las 18:30 en San Mamés, en un nuevo examen de carácter para el equipo y su entorno.
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