El CD Atlético Baleares ha logrado este miércoles una gesta inolvidable al vencer por 1–0 al RCD Espanyol, equipo de Primera División, en la segunda eliminatoria de la Copa del Rey. El duelo, disputado a partido único en el Estadio Balear, se saldó con un triunfo que mete al conjunto balearico en la siguiente ronda del torneo del KO.
El choque comenzó con precaución por parte de ambos equipos. Tanto Atlético Baleares como Espanyol mostraron orden táctico y contención defensiva durante los primeros minutos, sin generar ocasiones claras. El respeto entre rivales fue la tónica dominante en el primer tramo.
A partir del minuto 24, el conjunto local empezó a generar peligro. Un pase dirigido a Jofre fue interceptado por la defensa visitante, y poco después, el propio jugador balear filtró un balón que puso en apuros al rival. Una asistencia de Gerardo dejó a Morillo en posición de remate, pero se quedó a centímetros de conectar el disparo.
Un gol de Tovar desata la euforia
Al filo de la media hora, Pol protagonizó una recuperación clave que dio aire al ATB, que mantuvo el control durante los minutos siguientes. La mejor ocasión del Espanyol llegó en el minuto 39, con un disparo cruzado que Juli detuvo con solvencia. Poco después, Pickel vio la amarilla por un agarrón sobre Tovar.
Antes del descanso, Edu Expósito intentó sorprender desde fuera del área sin éxito. Con un minuto añadido, el primer tiempo terminó en tablas, con la sensación de que un solo detalle podía inclinar la balanza.
Ese detalle llegó en el minuto 55. Un centro al área terminó con remate de Pol, y el rechace quedó muerto para que Jaume Tovar, más rápido que nadie, empujara el balón al fondo de la red, desatando la euforia en las gradas del Estadio Balear.
Gestión impecable hasta el pitido final
Cuatro minutos después, Axel tuvo una ocasión clarísima, pero se resbaló en el momento decisivo. De nuevo Pol generó peligro desde la banda, aunque sin recompensa. En el minuto 69 comenzaron los cambios: Juanmi y Serrano entraron por Axel y Morillo.
En el 74’, Alejandro evitó una acción peligrosa del Espanyol con una gran intervención defensiva. Posteriormente, Moha y Ramis sustituyeron a Tovar —autor del gol— y a Jofre. En el 86’, Ramis provocó una amarilla tras una buena acción individual, y en el 87’ Carlos Julio entró por Miguelito.
El colegiado añadió cuatro minutos, que el Atlético Baleares gestionó con madurez y solidez. Juli, muy seguro durante todo el partido, despejó sin problemas los últimos intentos del conjunto perico.
Al sonar el pitido final, el Estadio Balear estalló en una fiesta que quedará para la historia del club. Ahora, el equipo espera rival en la siguiente ronda, donde podrían enfrentarse a rivales de talla como FC Barcelona, Real Madrid, Atlético de Madrid o Athletic Club.
Pensando ya en la Liga
Tras esta noche mágica de Copa, el CD Atlético Baleares ya pone la mirada en el campeonato liguero. El próximo compromiso será este domingo a las 12:00 horas frente al Porreres, también en el Estadio Balear.
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