El Consell de Mallorca ha iniciado el proceso para establecer una nueva infraestructura en colaboración con la empresa TIRME, encargada del tratamiento de residuos urbanos. Esta instalación permitirá la destrucción e incineración de animales muertos en la isla, ofreciendo así una solución al problema crónico de su gestión.
El Pleno del Consell aprobó una modificación parcial del Plan Director Sectorial de Residuos No Peligrosos, con el objetivo de crear instalaciones públicas específicas para este propósito. Esta iniciativa busca ofrecer un sistema integral de recolección y eliminación de cadáveres que alivie la compleja situación actual.
Pedro Bestard, vicepresidente y consejero de Medio Ambiente, destacó la importancia de esta gestión que busca resolver el problema histórico de la eliminación de animales muertos provenientes de explotaciones ganaderas.
Solución a un problema histórico
Desde 2014, la única alternativa para los ganaderos ha sido enterrar los animales en sus explotaciones, siempre que no estén en áreas protegidas. Sin embargo, esta medida es insuficiente para casos de animales de gran tamaño o situaciones especiales.
La apertura de dos nuevas celdas en el vertedero de Son Reus y la planta de incineración de TIRME han proporcionado un alivio temporal. No obstante, se prevé que estas soluciones se agoten pronto, subrayando la urgencia de modificar el plan de residuos.
El establecimiento de estas nuevas instalaciones permitirá incinerar todos los residuos animales, independientemente de su tamaño, evitando así el enterramiento en los vertederos, y asegurando una gestión más sostenible y eficiente.
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