El alumnado de quinto curso del Grado en Odontología de la Escuela Universitaria ADEMA participa en un programa intensivo de aprendizaje y prácticas clínicas con pacientes especiales en colaboración con la Fundació Patronat Joan XXIII d’Inca. La iniciativa se centra en la atención odontológica a personas con discapacidad y patologías asociadas, abordando una realidad asistencial que requiere conocimientos técnicos, preparación médica y habilidades de comunicación y manejo conductual.
El programa se enmarca en el convenio suscrito entre la Fundación ADEMA+ y la Fundació Patronat Joan XXIII d’Inca, con el objetivo de integrar la formación universitaria con la experiencia asistencial en entornos reales y garantizar atención odontológica a colectivos en situación de vulnerabilidad.
Formación clínica especializada en pacientes especiales
La asignatura Pacientes Especiales, impartida por la doctora Catalina Bennasar, constituye el eje de esta formación. Según ha explicado la docente, el tratamiento odontológico es similar al de otros pacientes, pero varía la forma de acceso y las condiciones en las que se realiza. El principal reto es el dominio de la conducta, un factor clínico determinante en este tipo de atención.
El alumnado aprende a interpretar señales, anticipar reacciones y adaptar el ritmo de la intervención, el lenguaje y las dinámicas de la consulta. En muchos casos, la relación terapéutica comienza antes de iniciar el tratamiento, cuidando la forma de recepción del paciente y el entorno asistencial.
A ello se suma la frecuente presencia de patologías sistémicas asociadas, como epilepsias, cardiopatías o alteraciones digestivas, que exigen un conocimiento médico profundo y una planificación más exigente del tratamiento.
Técnicas de control conductual y apoyo clínico
Durante las prácticas, los estudiantes trabajan en la toma de decisiones en distintos escenarios clínicos. En algunos casos, el tratamiento se logra únicamente mediante técnicas de control conductual; en otros, es necesario combinar estas estrategias con apoyo farmacológico. En situaciones más complejas, se recurre a sedación o anestesia general con la intervención de un anestesista para garantizar la seguridad del paciente.
El programa también pone especial atención en el entorno clínico, cuidando aspectos como los colores, el control del ruido, el tono de voz, la música y el trato del personal auxiliar, factores que contribuyen a reducir la ansiedad y favorecer la colaboración del paciente.
Los presidentes de la Fundació Patronat Joan XXIII d’Inca y de ADEMA, Pere Rotger Llabrés y Diego González, han visitado las consultas y han felicitado al alumnado por su implicación y el rigor con el que afrontan una formación clínica exigente.
Pere Rotger Llabrés ha subrayado que el programa permite ofrecer atención odontológica especializada a los usuarios de la fundación y contribuir a la formación de profesionales sensibles a la dimensión humana de la medicina. Por su parte, Diego González ha destacado la metodología de aprendizaje basado en servicios con componente social, que prepara al alumnado para afrontar situaciones clínicas complejas con solvencia técnica y sensibilidad social.
El marco de colaboración permite que la formación se realice en contacto directo con la realidad asistencial, reforzando tanto las competencias clínicas avanzadas como la comprensión del impacto social de la profesión odontológica.
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