El Illes Balears Palma Futsal disputa este viernes en Riga la vuelta de los cuartos de final de la UEFA Futsal Champions League. Antonio Vadillo apela a la gestión de los “minipartidos” y a la fortaleza mental para alcanzar una nueva Final Four.
El técnico destaca la importancia de competir sin pensar en la ventaja de la ida
El Illes Balears Palma Futsal afronta este viernes en Riga el partido de vuelta de los cuartos de final de la UEFA Futsal Champions League con la posibilidad de alcanzar una nueva Final Four. El entrenador, Antonio Vadillo, calificó la cita como un momento histórico para la entidad, que está a las puertas de disputar su cuarta Final Four consecutiva.
El técnico advirtió de la complejidad de este tipo de eliminatorias, marcadas por tramos decisivos dentro del propio encuentro. Según explicó, el partido se dividirá en “minipartidos” que el equipo deberá saber controlar y gestionar. Pese a la ventaja obtenida en la ida, subrayó que la intención es salir desde el primer minuto a por la victoria sin especular con el resultado.
Un partido diferente al de Son Moix
Vadillo anticipó un duelo distinto al disputado en Son Moix. Considera que el choque se parecerá más a los segundos veinte minutos de la ida que al inicio dominador de su equipo. En ese sentido, reconoció que no esperan las mismas facilidades ni el mismo acierto del primer tramo y que será necesario mejorar la propuesta, especialmente tras unos últimos minutos que calificó de flojos.
El entrenador señaló que adelantarse en el marcador puede ser un punto de inflexión, aunque insistió en que el fútbol sala es un deporte cambiante en el que todo puede variar con rapidez. Por ello, remarcó la necesidad de mantener la concentración y no pensar en el resultado favorable.
Fortaleza mental y capacidad de sufrimiento
El preparador recordó que los números respaldan la trayectoria europea del equipo, con una amplia serie de resultados positivos en las últimas temporadas, aunque evitó cualquier exceso de confianza. A su juicio, el rival exigirá el máximo en un ambiente complicado.
Para el técnico, la clave estará en la fortaleza mental y en la capacidad de gestionar los momentos de incertidumbre que suelen aparecer en este tipo de encuentros. También advirtió de que habrá fases en las que el equipo deberá saber sufrir ante un conjunto experimentado que, jugando en casa, elevará el nivel de agresividad e intensidad respecto al partido de ida.
COMENTA LA NOTICIA