Una operación conjunta contra el terrorismo yihadista se ha saldado con la detención de tres personas, una en Palma y dos en Tánger, en el marco de la denominada operación ‘Seula’. El dispositivo, desarrollado a primera hora de este miércoles, ha contado con la participación de la Policía Nacional y la Dirección General de Seguridad del Territorio (DGST) del Reino de Marruecos, bajo la coordinación de la Audiencia Nacional.
El principal arrestado, localizado en la calle Gabriel Maura de Palma, está considerado por los investigadores como el líder de la célula. Según las pesquisas, mantenía contacto permanente con los otros dos detenidos en Marruecos y habría planificado una posible acción terrorista de gran envergadura en España, actuando como un “lobo solitario”.
Pese a ello, fuentes cercanas a la investigación han señalado que no existía un riesgo inminente de atentado. La investigación permanece bajo secreto, mientras continúan las diligencias judiciales.
Operación coordinada entre España y Marruecos
La actuación ha sido dirigida por la Comisaría General de Información con el apoyo de la Brigada Provincial de Información de Baleares, así como unidades de la UPR y Guías Caninos. De forma simultánea, las autoridades marroquíes han llevado a cabo detenciones en Tánger, en coordinación con las fuerzas españolas.
El operativo incluyó el registro de al menos un inmueble en Palma, donde se incautó diverso material. La operación ha estado supervisada por la Sección de Instrucción del Tribunal Central de Instancia número tres y la Fiscalía de la Audiencia Nacional.
Las investigaciones apuntan a que el detenido en Palma se encontraba en un avanzado proceso de radicalización y desempeñaba un papel activo en la difusión de propaganda yihadista.
Adoctrinamiento y consumo de propaganda de DAESH
Al arrestado se le atribuyen delitos de adoctrinamiento terrorista. Según los investigadores, consumía y difundía contenido vinculado a la organización terrorista DAESH, utilizando sus redes sociales para influir en terceros.
Además, había manifestado su intención de desplazarse a zonas de conflicto para participar en la yihad, lo que incrementó la preocupación de los servicios de información.
La intervención ha causado sorpresa entre los vecinos del barrio palmesano de Marqués de la Fontsanta. Personas de su entorno han descrito al detenido como alguien “normal” y sin comportamientos problemáticos aparentes, lo que contrasta con el perfil radicalizado que le atribuyen las autoridades.
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