La iniciativa contempla una inversión pública superior a 7 millones de euros en cuatro años.
El objetivo es implantar un sistema de rotación que reduzca la plaga de nematodos y refuerce la viabilidad del sector.
La medida prevé asumir el 100 % del coste subvencionable para facilitar la transición del modelo productivo
La Conselleria d’Agricultura, Pesca i Medi Natural ha presentado este lunes un plan de rotación de cultivos de la patata con el objetivo de garantizar la viabilidad futura del sector en las Illes Balears mediante un cambio de modelo orientado a la sostenibilidad, la eficiencia y la resiliencia de las explotaciones.
El plan contempla una inversión pública superior a los 7 millones de euros durante los cuatro años de aplicación. Esta cantidad corresponde al coste subvencionable por hectárea, que el Govern asumirá íntegramente para facilitar su implantación.
La propuesta se ha dado a conocer en rueda de prensa y posteriormente se ha abordado en la Mesa de la Patata, con la participación de organizaciones agrarias, cooperativas y productores, con el fin de compartir el contenido del documento y favorecer su aplicación en el sector.
Sistema de rotación frente a la plaga
El conseller de Agricultura, Pesca i Medi Natural, Joan Simonet, ha señalado que la iniciativa pretende asegurar la continuidad del cultivo en las islas y ha subrayado el compromiso del Govern de acompañar al sector con apoyo técnico y medidas específicas, además de asumir el esfuerzo económico que implica su implantación.
Por su parte, el director general de Agricultura, Fernando Fernández, ha explicado que el plan se basa en un sistema de rotación de cuatro años adaptado a las condiciones agronómicas de Baleares para actuar sobre Globodera pallida, principal factor limitante del cultivo en la actualidad.
Según ha detallado, el programa incorpora el uso de Solanum sisymbriifolium como cultivo trampa, capaz de inducir la eclosión de los nematodos sin permitir su reproducción, lo que provoca una reducción progresiva de la plaga. Tras varios ciclos de aplicación, las reducciones pueden superar el 60 o el 70 %.
El plan establece estrategias diferenciadas según el nivel de infestación de las parcelas e integra medidas como la solarización natural, el control agronómico y un sistema de seguimiento basado en análisis periódicos de suelo y criterios de gestión integrada de plagas. Los estudios técnicos indican que, a partir de determinados umbrales de presencia de nematodos, se producen pérdidas significativas de rentabilidad.
La iniciativa se enmarca en un contexto de limitación progresiva de soluciones químicas por la normativa europea, lo que, según la Conselleria, hace necesario avanzar hacia modelos basados en el manejo agronómico del suelo.
Impacto económico y financiación
El coste medio estimado del programa se sitúa en torno a 7.820 euros por hectárea en un periodo de cuatro años, lo que equivale a unos 1.955 euros por hectárea y año en costes directos. A esta cifra se suma la pérdida de margen en los años en que no se cultiva patata o se introducen cultivos alternativos, elevando el impacto total hasta 2.738 euros por hectárea y año.
El impacto varía en función del nivel de infestación y de la intensidad de las medidas aplicadas, siendo mayor en las explotaciones con mayor presencia de la plaga. El Govern asumirá el 100 % del coste subvencionable mediante un sistema de ayudas, con una inversión global estimada superior a los 7 millones de euros en cuatro años.
Datos de producción en 2025
La superficie dedicada al cultivo de patata en Baleares se ha mantenido en los últimos años en torno a las 900 hectáreas. En 2025, la superficie total alcanzó las 900 hectáreas, con una producción global de 35.191 toneladas.
Por tipologías, la patata extratemprana ocupó 617 hectáreas y generó 24.579 toneladas; la temprana se cultivó en 187 hectáreas, con una producción de 8.263 toneladas, y la tardía sumó 96 hectáreas y 2.349 toneladas.
Estos datos reflejan el peso del cultivo en el sector agrario balear y el alcance de las medidas planteadas para su sostenibilidad a medio y largo plazo.
COMENTA LA NOTICIA