El delantero del Mallorca, Vedat Muriqi, fue el gran protagonista de la victoria ante el Real Madrid (2-1) y, tras el partido, puso el foco en la carga emocional que ha vivido en los últimos días, reconociendo que el tanto en el descuento tuvo un significado especial.
“El gol desató las lágrimas”, confesó el atacante, que admitió que no atravesaba su mejor momento: “Llevaba dos semanas muy malas y soy humano, las emociones y los nervios me dominan. Venía de fallar un penalti y de perder la clasificación para el Mundial”.
El kosovar explicó que, tras el empate del conjunto blanco en el minuto 88, temió que el partido se le escapara al equipo: “Después del 1-1 ya pensaba que iba a acabar mal”.
Agradecimiento a la afición y valor del triunfo
Muriqi también quiso destacar el apoyo recibido desde la grada de Son Moix: “Gracias por el apoyo, fue enorme por parte de la afición”.
El delantero subrayó la importancia del triunfo ante un rival de máxima exigencia: “Era muy importante porque cuando haces los cálculos ante el Real Madrid le pones un cero, y lograr tres puntos ha sido increíble”.
Mirando al tramo final de Liga
De cara a las próximas jornadas, el jugador se mostró esperanzado con la posibilidad de encarrilar la permanencia: “Ahora tenemos dos partidos seguidos en casa, a ver si ganamos ambos y el final de Liga es más tranquilo”.
Por último, insistió en la dureza de las últimas semanas a nivel personal: “He sufrido mucho en las dos últimas semanas”.
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