El Govern de les Illes Balears y la Universitat de les Illes Balears (UIB) han firmado un acuerdo marco académico, científico y cultural para reforzar la cooperación en materia de gestión integrada del riesgo de inundación. El objetivo es mejorar la prevención, la capacidad de respuesta y la resiliencia ante episodios meteorológicos adversos.
La vicepresidenta segunda y consellera de Presidencia, Coordinación de la Acción de Gobierno y Cooperación Local, Antònia Maria Estarellas, y el rector de la UIB, Jaume Carot, han suscrito el acuerdo, que establece un marco estable de colaboración en el ámbito de la protección civil, las emergencias y la innovación aplicada.
Impulso a la Comisión INUNCAIB
El convenio se enmarca en el impulso de la Comissió per a la Gestió Integrada del Risc d’Inundació de les Illes Balears (INUNCAIB), creada para coordinar y mejorar las políticas públicas en este ámbito. En este contexto, la UIB aportará conocimiento científico y técnico en áreas como la hidrología, la meteorología, la modelización, la cartografía y la innovación tecnológica.
El acuerdo contempla actuaciones conjuntas como el intercambio de información científica, la participación de investigadores en grupos de trabajo técnicos, la realización de estudios y proyectos de investigación aplicada, así como la organización de jornadas formativas y acciones de divulgación para fomentar la cultura de la prevención y la autoprotección.
Modernización de sistemas y comisión de seguimiento
Entre las líneas estratégicas figura la modernización de los sistemas de información hidrológica mediante la sensorización del territorio, la integración de datos meteorológicos en tiempo real y el desarrollo de herramientas de análisis y visualización que faciliten la toma de decisiones. También se prevé reforzar la coordinación institucional y la gestión compartida de la información para mejorar la detección precoz y la respuesta ante situaciones de riesgo.
El convenio tendrá una vigencia inicial de cuatro años, prorrogables, y permitirá establecer proyectos específicos a través de futuros protocolos. Además, se creará una comisión de seguimiento encargada de velar por el desarrollo del acuerdo e identificar nuevas oportunidades de colaboración, que deberá reunirse al menos cada seis meses.
Con esta iniciativa, ambas instituciones refuerzan la cooperación para mejorar la protección de las personas y del territorio ante fenómenos meteorológicos cada vez más frecuentes e intensos.
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