La Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural somete a información pública el proyecto de orden. La norma también regula el buceo colectivo en las reservas marinas de Menorca.
La medida responde a propuestas del Ayuntamiento de Sant Lluís y de la Comisión de Seguimiento de las Reservas Marinas de Menorca
La Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural ha iniciado el trámite de información pública del proyecto de orden que regula la velocidad de las embarcaciones en la Reserva Marina de l’Illa de l’Aire y la práctica del buceo colectivo en las reservas marinas de Menorca. El objetivo es reforzar la protección de los recursos marinos y garantizar la sostenibilidad de las actividades vinculadas al medio marino.
El texto prevé fijar una velocidad máxima de 10 nudos para las embarcaciones dentro de la reserva y prohibir la circulación de motos de agua. Esta medida ya se aplica en Mallorca en las reservas marinas del Llevant y de sa Dragonera y en las zonas de especial protección de las islas del Toro y las Malgrats.
Protección frente al impacto del ruido submarino
Las reservas marinas son figuras de conservación pesquera que regulan los usos y la explotación de los recursos con la finalidad de favorecer su regeneración natural y conservar los ecosistemas más representativos. Según se indica en el proyecto, el ruido submarino de origen humano tiene efectos nocivos sobre la biodiversidad marina y, en zonas con elevado tránsito marítimo como el entorno de l’Illa de l’Aire, este impacto está relacionado con la velocidad de navegación.
En aplicación del principio de precaución, el Govern considera necesario limitar la velocidad máxima dentro de la reserva. La iniciativa responde también a la petición formulada por el pleno del Ajuntament de Sant Lluís, que el 30 de abril de 2025 instó por unanimidad al Govern de les Illes Balears a regular la velocidad de las embarcaciones en este espacio protegido.
El director general de Pesca, Antoni M. Grau, ha señalado que las reservas marinas contribuyen a recuperar recursos pesqueros y a proteger ecosistemas sensibles a los impactos derivados de la actividad humana. También ha indicado que la reducción de la velocidad es coherente con la conservación de la biodiversidad marina y con un modelo de uso del mar más sostenible.
Nueva ordenación del buceo recreativo
El proyecto de orden regula además el buceo colectivo con escafandra en las reservas marinas de Menorca para garantizar un desarrollo compatible con la conservación. El aumento de las poblaciones y del tamaño de los peces ha convertido estos espacios en un punto de interés para el buceo recreativo y turístico.
Según datos aportados por Antoni M. Grau, en las reservas marinas de las Illes Balears se registran más de 73.000 inmersiones anuales, de las que más de 16.000 se realizan en las reservas de Menorca. El responsable autonómico ha señalado la conveniencia de mejorar la ordenación de esta actividad.
La propuesta contempla la instalación de ocho boyas fijas para centros de buceo autorizados, dos en la Reserva Marina de l’Illa de l’Aire y seis en la Reserva Marina del Nord de Menorca. Estas boyas serán de uso exclusivo de los centros autorizados y evitarán el fondeo directo sobre el fondo marino.
Modificación de órganos de seguimiento
El texto también modifica la composición de la Comisión de Seguimiento de las Reservas Marinas de Menorca y del Grupo de Personas Expertas en Tiburones y Rayas para incorporar entidades vinculadas a la conservación marina, con el fin de reforzar la participación y la coordinación con el ámbito social, científico y ambiental.
Actualmente, las Illes Balears cuentan con 12 reservas marinas que suman más de 63.700 hectáreas protegidas, una de las redes más extensas del Mediterráneo. El proyecto podrá consultarse durante el periodo de información pública, en el que ciudadanía y entidades podrán presentar alegaciones.
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