La actuación ha supuesto una inversión de 1,28 millones de euros y beneficia a 75 regantes de la isla. El proyecto mejora la calidad del agua y moderniza una infraestructura clave para el sector agrario.
La actuación consolida 82 hectáreas de superficie regable y refuerza el uso sostenible de recursos hídricos
La secretaria de Estado de Agricultura y Alimentación, Begoña García, el conseller de Agricultura, Pesca y Medio Natural, Joan Simonet, y el director general de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Fernando Fernández, han participado en el acto de recepción de las obras del proyecto de consolidación del regadío mediante la optimización de aguas regeneradas en la isla de Formentera. Al acto también han asistido los vicepresidentes del Consell Insular de Formentera, Javier Serra y Verónica Castelló, y el presidente de la Sociedad Mercantil Estatal de Infraestructuras Agrarias (SEIASA), Francisco Rodríguez.
El proyecto ha contado con una inversión global de 1,28 millones de euros, financiada por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación a través de SEIASA, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia financiado por la Unión Europea. La Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural ha aportado una subvención de 738.931 euros a la Comunitat de Regants de Formentera para asumir la financiación correspondiente al convenio suscrito con SEIASA.
De esta cantidad, 434.000 euros se han destinado a financiar la inversión de la obra y el resto a gastos de administración, aval, costes notariales y seguros. La aportación autonómica ha permitido a la comunidad de regantes afrontar las obligaciones económicas derivadas del proyecto.
Infraestructura estratégica para el sector primario
La actuación beneficia a 75 regantes y consolida una superficie regable de 82 hectáreas mediante la mejora y modernización de unas instalaciones consideradas esenciales para el mantenimiento de la actividad agraria en la isla.
La infraestructura de regadío de Formentera fue impulsada conjuntamente por el Ministerio de Agricultura y el Govern de les Illes Balears y entró en funcionamiento en 2009. El sistema permite aprovechar aguas regeneradas procedentes de la estación depuradora para usos agrarios y es la única infraestructura de estas características en la isla.
La red de riego alcanza una superficie potencial de más de un centenar de hectáreas y constituye una herramienta para la viabilidad de explotaciones agrarias en un territorio condicionado por la disponibilidad de recursos hídricos.
Mejora de la calidad del agua y digitalización
Las obras han permitido optimizar el funcionamiento de la infraestructura mediante la incorporación de nuevos sistemas de tratamiento y control del agua regenerada procedente de la estación depuradora de Formentera. Entre las actuaciones realizadas figura la instalación de un sistema de decantación y tratamiento previo que mejora la calidad del agua utilizada para el riego y reduce la presencia de sólidos en suspensión.
Asimismo, se han renovado los sistemas de bombeo y filtrado para adaptarlos a las necesidades de la red, lo que ha permitido mejorar la eficiencia energética y reducir los costes de explotación. También se ha incorporado un sistema de desinfección para reforzar la calidad del agua distribuida.
El proyecto incluye la modernización del sistema de telecontrol con nuevas unidades remotas, sensores y herramientas digitales para monitorizar y gestionar la red de riego. Además, se han instalado sensores de humedad para optimizar el riego y se han desarrollado medidas ambientales como actuaciones de revegetación y la colocación de refugios para quirópteros, cajas nido, hoteles para insectos e islas flotantes.
La actuación se enmarca en la estrategia de modernización y consolidación de regadíos sostenibles impulsada por las administraciones públicas con el objetivo de mejorar la eficiencia en el uso del agua y reforzar la resiliencia del sector agrario ante el cambio climático.
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