El documento establece medidas operativas y niveles de actuación ante fenómenos meteorológicos adversos en el ámbito escolar.
Busca reforzar la seguridad, la coordinación y la continuidad de la actividad educativa.
Una herramienta operativa para mejorar la respuesta ante situaciones de riesgo
El Govern de les Illes Balears ha presentado el nuevo Protocolo general de actuación para hacer frente a emergencias y al riesgo de fenómenos meteorológicos adversos en el ámbito educativo. El documento está concebido como una herramienta operativa destinada a mejorar la seguridad, la coordinación y la eficacia de respuesta de los centros educativos ante situaciones de riesgo.
La vicepresidenta segunda y consellera de Presidencia, Coordinación de la Acción de Gobierno y Cooperación Local, Antònia Maria Estarellas, y el conseller de Educación y Universidades, Antoni Vera, han dado a conocer el contenido del protocolo. Al acto también han asistido la directora general de Planificación y Gestión Educativas, Catalina Ginart, y el director general de Emergencias e Interior, Pablo Gárriz.
El objetivo principal es garantizar la seguridad del alumnado y del personal de los centros, así como asegurar la continuidad de la actividad educativa. El texto define con precisión qué actuaciones deben realizarse en cada momento y quién es responsable de ejecutarlas, con una asignación clara de funciones para equipos directivos, profesorado y personal de administración y servicios.
Medidas concretas y niveles de alerta
El protocolo incorpora medidas como la organización del alumnado en espacios seguros, la evacuación vertical hacia zonas protegidas, el corte de suministros en situaciones de riesgo, el control de las salidas del centro y la coordinación con la inspección educativa y las familias. También establece como canales oficiales de comunicación el GestIB, el teléfono 112 y las redes institucionales de emergencias.
Además, pone a disposición de los centros fichas específicas para cada fenómeno meteorológico adverso, como lluvia intensa, tormentas, viento, inundaciones, calor o frío. Incluye protocolos diferenciados según el nivel de gravedad, de acuerdo con el Pla Especial per fer Front al Risc de Fenòmens Meteorològics Adversos (Meteobal).
Este plan contempla el nivel amarillo IG0 ante fenómenos habituales pero potencialmente peligrosos; el nivel naranja IG1 cuando existe una alta probabilidad de riesgo por fenómenos no habituales; el nivel rojo IG2 en caso de intensidad excepcional que supera la capacidad de los recursos locales; y el nivel rojo IG3 cuando se trata de una emergencia catastrófica no controlable con los recursos de la comunidad autónoma o que implique la declaración de interés nacional.
Coordinación institucional y cobertura jurídica
El documento refuerza la coordinación entre los centros educativos, la Conselleria d’Educació i Universitats y la Direcció General d’Emergències i Interior, órgano encargado de determinar los niveles de alerta y trasladar la información a las instituciones correspondientes para la adopción de medidas.
Asimismo, establece listas de verificación con actuaciones a realizar antes, durante y después de cada episodio, y proporciona cobertura jurídica a los equipos directivos y al personal docente en situaciones delicadas, con criterios de decisión basados en la protección de las personas y en el cumplimiento de las indicaciones de las autoridades competentes.
El protocolo abarca todas las fases de la emergencia, desde la prevención y preparación hasta la gestión del episodio y el retorno a la normalidad, incluyendo la revisión de instalaciones, la verificación de servicios básicos y el registro y comunicación de incidencias.
Con este documento, el Govern sustituye un modelo informativo y genérico por un instrumento estructurado y operativo orientado a su aplicación práctica en situaciones reales de emergencia en los centros educativos.
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