El filial del Illes Balears Palma Futsal B visita este sábado al CE Futsal Gestoria Luis Mataró con el objetivo de ascender a Segunda División. El jugador destaca la ambición y la tranquilidad del equipo ante el reto final.
El filial balear afronta el último paso hacia la Segunda División tras una temporada por encima de las expectativas
El jugador del Illes Balears Palma Futsal B, Magí, afronta con ilusión el partido más importante de la temporada para el filial balear. El conjunto visitará este sábado la pista del CE Futsal Gestoria Luis Mataró con el objetivo de completar el último paso hacia la Segunda División tras una campaña que ha superado las expectativas iniciales.
“Tenemos muchas ganas”, señaló el jugador, que reconoció que al inicio del curso no esperaban el nivel mostrado. Según explicó, el equipo quiere aprovechar la oportunidad y darlo todo en un encuentro que puede culminar el ascenso.
Sin margen para la especulación
A pesar de la ventaja lograda en el partido de ida, el vestuario mantiene la cautela. La reciente eliminatoria ante el Albacete FS sirve como referencia para evitar cualquier exceso de confianza en un duelo decisivo.
Magí recordó que, incluso tras ganar el primer encuentro ante el conjunto manchego, el equipo salió a por la victoria en el segundo. En este sentido, aseguró que el rival competirá al máximo y que el objetivo del filial es volver a ganar para asegurar el ascenso.
Tranquilidad ante un reto histórico
El jugador también destacó la serenidad con la que el grupo afronta este tramo final de la temporada. A diferencia de otros aspirantes, el filial no comenzó el curso con la obligación de subir de categoría, un factor que considera positivo desde el punto de vista mental.
En sus declaraciones, mencionó que tanto Óscar como el capitán, Manolo, han insistido en que la presión recae en el conjunto catalán, que acumula varias temporadas disputando los playoffs con el objetivo del ascenso.
Un partido de máxima exigencia
Sobre el encuentro, Magí prevé un duelo similar al disputado en Son Moix. Espera un enfrentamiento de alta exigencia física y táctica, en el que el rival volverá a apostar por situaciones de uno contra uno.
El jugador indicó que el equipo intentará tener mayor control del balón respecto al partido de ida. Reconoció la dificultad del choque, aunque aseguró que el grupo está preparado para afrontar el desafío y completar el trabajo iniciado en casa.
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