El guardameta continuará un año más en el conjunto bermellón, donde ya es el jugador más veterano de su historia.
Asegura afrontar la renovación con ilusión y centrado en los objetivos colectivos del equipo.
El veterano portero seguirá ligado al club bermellón con el objetivo de aportar experiencia y apoyar al grupo
Iván ‘Pichu’ Cuéllar continuará una temporada más en el RCD Mallorca. El guardameta, que ya es el jugador más veterano en la historia del club, prolonga así su trayectoria en la entidad balear.
El futbolista afronta esta nueva renovación, según explica, con la misma ilusión con la que llegó el primer día. Reconoce que el paso de las temporadas le acerca al final de su carrera, pero asegura que siente gratitud por poder seguir disfrutando del fútbol y por tener la oportunidad de ayudar a sus compañeros.
Un rol de apoyo dentro del vestuario
Cuéllar asume que su papel en el equipo ha evolucionado. Señala que es consciente de que no siempre será protagonista directo sobre el terreno de juego y define su función como la de un apoyo para que otros puedan destacar.
Aun así, afirma que trabaja cada día para intentar tener protagonismo y mantenerse competitivo. Considera que entender los distintos roles dentro del equipo no implica ser menos importante, sino saber qué se requiere en cada momento.
Récord de veteranía y objetivo colectivo
La pasada temporada se convirtió en el jugador más veterano en la historia del club, un registro que considera un reto personal y una anécdota significativa dentro de su carrera. Destaca la dificultad de alcanzar este tipo de hitos en una competición exigente.
No obstante, subraya que su principal preocupación es que el equipo se mantenga firme en la categoría y cumpla los objetivos marcados a nivel grupal, por encima de cualquier estadística individual.
La importancia de adaptarse a la categoría
En relación con el reto de recuperar la categoría, el guardameta insiste en la necesidad de ser conscientes del contexto actual y centrarse en el presente. Advierte de las dificultades que entraña la competición y de la importancia de adaptarse cuanto antes para evitar contratiempos.
Asimismo, destaca el papel de la afición y la conveniencia de que equipo y seguidores avancen en la misma dirección. Confía en ver a un Mallorca competitivo, que transmita alegría y recupere la ilusión para ofrecer satisfacciones a su entorno.
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