La Conselleria d’Agricultura, Pesca i Medi Natural ha inmovilizado 142 botellas de vino en un restaurante y un distribuidor de Menorca por un posible fraude en la información sobre su procedencia. Las actuaciones se han realizado a través del Servei de Control i Qualitat Agroalimentària.
Intervención por un presunto uso indebido de la indicación de origen
La Conselleria d’Agricultura, Pesca i Medi Natural, a través del Servei de Control i Qualitat Agroalimentària, dependiente de la Direcció General de Qualitat Agroalimentària i Producte Local, ha intervenido un total de 142 botellas de vino en Menorca por un presunto fraude relacionado con la información sobre el origen del producto.
La inspección se inició en un restaurante de Menorca, donde se comprobó que en la carta del establecimiento se presentaba como vino de Menorca un producto que, tras las verificaciones pertinentes, se constató que se elaboraba en la Península.
Ampliación de la inspección al distribuidor local
Al comprobarse que las botellas inmovilizadas en el restaurante procedían de un distribuidor local, el Servei de Control i Qualitat Agroalimentària amplió la inspección a dicho distribuidor. En total, las dos actuaciones han permitido intervenir 105 botellas de vino blanco y 37 de vino tinto.
El conseller Joan Simonet ha señalado que defender el producto local implica actuar ante operadores que se aprovechan de los nombres geográficos de las Illes Balears de manera ilícita y perjudican a los productores. En este sentido, ha remarcado que se continuará trabajando para que el consumidor tenga garantías sobre el origen de los productos que compra o consume y para que los productores locales compitan en condiciones consideradas justas.
Controles para garantizar información clara al consumidor
Por su parte, el director general de Qualitat Agroalimentària i Producte Local, Joan Llabrés, ha destacado que los controles sirven para detectar situaciones irregulares y garantizar que la información que llega al consumidor sea clara y veraz, además de defender los intereses de los productores ante la competencia desleal que suponen estos productos.
Joan Llabrés ha añadido que, cuando se detectan posibles irregularidades, se amplían las comprobaciones necesarias para conocer el origen del producto y evitar que se continúe comercializando con una información errónea.
Posibles sanciones por infracciones graves
La Conselleria d’Agricultura, Pesca i Medi Natural recuerda que la normativa en materia de calidad agroalimentaria tiene como uno de sus principales objetivos garantizar una información correcta al consumidor y proteger a los operadores que cumplen las exigencias establecidas.
Los posibles incumplimientos detectados durante las actuaciones de inspección pueden dar lugar a la apertura de los correspondientes expedientes administrativos y, en su caso, a las sanciones previstas en la normativa vigente. En el caso de infracciones graves, las sanciones van desde 3.000 euros hasta 60.000 euros.
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