El Pleno del Consell de Mallorca ha aprobado este jueves una moción presentada por VOX en defensa de la libertad lingüística y contra los actos de señalamiento a comercios y ciudadanos por el uso del español en la isla. La propuesta ha salido adelante con el apoyo del Partido Popular, tras una negociación entre ambas formaciones.
La moción reafirma el derecho de todos los ciudadanos a expresarse en español y exige al Gobierno de España garantizar la libertad lingüística en todo el país. Según ha señalado el portavoz adjunto de VOX en el Consell, David Gil, la iniciativa busca poner fin a “la impunidad del separatismo radical que busca imponer el catalán por la fuerza”.
Compromiso contra la discriminación lingüística
Dentro de los acuerdos alcanzados con el PP, VOX ha conseguido incluir un compromiso para defender la libertad lingüística en todos los ámbitos de la sociedad balear y rechazar cualquier tipo de discriminación por razones de idioma.
“Hemos trabajado para que el texto final deje claro que el español es una lengua oficial que debe ser respetada y protegida sin restricciones frente a cualquier intento de marginación o persecución ideológica”, ha afirmado Gil.
Además, el texto aprobado insta al Gobierno de España a reforzar los mecanismos legales para evitar la imposición lingüística en sectores como la sanidad, el comercio y la función pública. “No vamos a permitir que el personal sanitario, comerciantes y funcionarios sean discriminados por no hablar catalán”, ha señalado el portavoz.
Denuncia de casos en Inca y Lloseta
Desde VOX han solicitado a las autoridades que actúen con contundencia contra los casos de hostigamiento lingüístico que, según denuncian, se han producido en localidades como Inca y Lloseta, donde algunos comercios han sido señalados por utilizar el español.
“Estos ataques recuerdan a los métodos totalitarios de otras épocas y deben ser perseguidos con todo el peso de la ley”, ha advertido Gil.
La aprobación de esta moción supone un nuevo capítulo en el debate sobre el uso de las lenguas oficiales en Baleares, una cuestión que sigue generando división entre las distintas fuerzas políticas y la sociedad balear.
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