Ya es oficial. El mercado se ha cerrado y el Mallorca lo ha confirmado en el último segundo. No fue la primera opción. Tampoco la segunda. Ni siquiera la tercera. Zito André Sebastião Luvumbo llega al RCD Mallorca después de que el club fuera viendo cómo, uno a uno, los objetivos prioritarios se iban cayendo del tablero. El dorsal 77 del Cagliari viaja a la isla para intentar firmar un papel más destacado que el que ha protagonizado en su última temporada en la Serie A italiana.
Era la última opción
Antes hubo muchos nombres por delante. El principal era el del noruego Andreas Schjelderup, del Benfica. En los últimos días existía acuerdo total para cerrar la operación, pero José Mourinho frenó el movimiento y exigió que el atacante permaneciera en Lisboa. Schjelderup había firmado hasta ahora 3 goles y 2 asistencias esta temporada.
Tampoco prosperó la vía David Datro Fofana. El delantero propiedad del Chelsea optó finalmente por el Strasbourg, descartando tanto al Mallorca como al Auxerre. Y el nombre de Cédric Bakambu tampoco llegó a activarse: el atacante seguirá en el Real Betis, condicionado por una situación personal, con su pareja embarazada, que le llevará a terminar la temporada en el conjunto verdiblanco.
En ese escenario aparece Luvumbo, que aterriza procedente del Cagliari tras una temporada prácticamente en blanco en la Serie A, sin minutos ni goles. Llegó a Italia con un futuro prometedor y se marcha, de momento, desde el olvido competitivo.
Con 23 años recién cumplidos, Zito André Sebastião Luvumbo nació en Luanda (Angola) el 9 de marzo de 2002. Es internacional absoluto con Angola, con 32 partidos y un gol, y debutó con la selección el 6 de septiembre de 2019 ante Gambia, en la fase de clasificación para el Mundial de 2022. Su contrato con el Cagliari se extiende hasta junio de 2028 y llega a la isla en calidad de cedido.
De ser un prometedor futbolista a pasar inadvertido esta temporada
En categoría juvenil impresionó desde el primer momento a los especialistas, destacando con la selección sub-17 de su país: fue elegido mejor jugador de la COSAFA en 2018, el torneo reservado a las selecciones nacionales del África meridional; además, fue uno de los líderes del equipo tanto en la Copa de África como en el Mundial de la categoría, disputado en Brasil el año pasado.
En el conjunto rossoblù desde 2020, fue uno de los futbolistas más importantes del equipo Primavera en las temporadas 2020/21 y 2021/22, acumulando 39 partidos y 16 goles. Entre medias vivió una breve cesión al Como en la Serie B. Con sus actuaciones contribuyó al ascenso a la Serie A del Cagliari, siendo especialmente decisivos los dos goles marcados ante el Parma en el partido de ida de las semifinales del play-off.
Un presente que genera dudas
El problema es el presente. El rol de Luvumbo en la élite italiana se ha diluido desde 2024 hasta desaparecer. Luvumbo es un extremo ofensivo, capaz de jugar por ambas bandas, con velocidad, desborde y regate, un perfil diseñado para el uno contra uno y para generar superioridad. Condiciones no le faltan. Continuidad, sí.
Será además el segundo futbolista angoleño en vestir la camiseta del Mallorca, tras Jorge Mendoza en la temporada 1969/70. Llega como una apuesta tardía, casi forzada, con más pasado que presente inmediato. Ahora le toca demostrar que no es solo el plan que quedó en pie cuando todos los demás se vinieron abajo.
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