El Consell de Mallorca inicia el proyecto de descontaminación de la central de Alcanada, un espacio declarado bien de interés cultural. Con un costo estimado de 9 millones de euros, el proyecto busca preservar este patrimonio histórico.
El consejero de Hacienda, Innovación y Función Pública, Rafel Bosch, junto a la alcaldesa de Alcúdia, Josefina Linares, visitó la central eléctrica de Alcanada. Acompañados por arquitectos de AFESA, encargados de la descontaminación, constataron el deterioro de las instalaciones, subrayando la urgencia de una intervención integral.
Bosch afirmó que «estas actuaciones responden al compromiso del Consell de Mallorca de proteger un bien clave para la historia y cultura de la isla. Queremos recuperar este espacio y convertirlo en un motor de dinamización social y económica».
El proyecto, financiado parcialmente con 5 millones de euros del Fondo de Transición Justa de la UE, prevé un coste total de 9 millones que podría aumentar según las catas del suelo. La central, adquirida por el Consell en 2022 y declarada BIC en 2023, representa un hito del desarrollo industrial mallorquín.
La central es un ejemplo único de poblado industrial en las Illes Balears, destacando por sus políticas sociales para los trabajadores. Durante la actual legislatura, se han realizado varios trabajos preventivos para frenar su deterioro.
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