El descenso del RCD Mallorca a Segunda División dejó imágenes de tristeza y discursos cargados de autocrítica en Son Moix. Uno de los más contundentes fue el de Sergi Darder, que mezcló el orgullo por el compromiso del vestuario con el reconocimiento de que el equipo no estuvo a la altura durante la temporada.
“Estamos rotos. Lo sentimos por los utilleros, cocineros, prensa y afición”, aseguró el centrocampista bermellón a Canal + tras consumarse la pérdida de categoría pese a la victoria ante el Real Oviedo.
Las declaraciones del futbolista reflejaron la contradicción que marcó el sentimiento del vestuario mallorquinista. Por un lado, defendió la implicación del grupo durante todo el curso. Por otro, admitió sin rodeos que el descenso era merecido.
“Estoy orgulloso de mis compañeros”, afirmó primero. Sin embargo, segundos después reconoció que el Mallorca “desciende por méritos propios”, una frase que resumió el duro análisis interno tras una temporada llena de irregularidades.
“Nos veíamos salvados”
El jugador explicó que dentro del vestuario existía la sensación de que la permanencia acabaría llegando, especialmente antes de los partidos decisivos. “Por sensaciones nos veíamos salvados”, señaló Darder, aunque admitió que los encuentros ante el Alavés en Vitoria y frente al Levante terminaron marcando el destino del equipo.
El centrocampista también lamentó que los 42 puntos logrados no hayan sido suficientes para conservar la categoría. “Normalmente con 42 puntos te salvas y este año no ha sido posible”, explicó todavía afectado por el golpe emocional del descenso.
Autocrítica y mensaje al mallorquinismo
El futbolista reconoció además que tampoco rindió al nivel esperado desde su llegada al club. “He jugado a rachas. Reconozco que no he estado al nivel que se esperaba desde que llegué al Mallorca”, confesó.
En una de las frases más crudas de su comparecencia, Darder resumió el sentimiento del vestuario asegurando que “este año ha tocado la mierda”, reflejando el desgaste acumulado durante una campaña que terminó de la peor manera posible para el mallorquinismo.
Pese al golpe, el jugador lanzó un mensaje de esperanza sobre el futuro inmediato del club. “La Segunda es una Liga muy complicada y no puedo pedir nada a la afición, sino a nosotros para regresar cuanto antes a Primera”, afirmó. Además, se mostró convencido de que el Mallorca volverá pronto a la élite: “En dos años estoy convencido de que estaremos en Primera”.
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