La Iglesia de Mallorca ha celebrado este domingo, 6 de septiembre, en la Catedral una misa solemne dedicada al Cuidado de la Creación, en el marco del Tiempo de la Creación. Esta iniciativa comenzó el pasado 1 de septiembre y se prolongará hasta el 4 de octubre, festividad de San Francisco de Asís. La celebración ha estado presidida por el obispo de Mallorca, Sebastià Taltavull.
Durante la homilía, Taltavull ha invitado a contemplar el mundo creado como un don de Dios, agradecer su belleza y asumir la responsabilidad de cuidarlo, protegerlo y defenderlo. El obispo ha recordado el mensaje del papa León XIV con motivo de la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, en el que invita a contemplar «el don de la vida y a apreciar la tierra que la sustenta» y relaciona la crisis medioambiental con las heridas provocadas por la violencia y la guerra.
El obispo ha resumido esta llamada en dos objetivos que, según ha señalado, «nos han de definir como creyentes»: el cuidado de la creación y el trabajo por la paz. Ambos requieren, ha afirmado, el compromiso colectivo y una transformación interior que permita superar actitudes marcadas por «el deseo de dominación, la búsqueda del beneficio inmediato y la incapacidad de reconocer la dignidad» de cada persona.
Una reflexión sobre los retos de Mallorca y las Illes Balears
Taltavull ha trasladado esta reflexión a la realidad de Mallorca y de las Illes Balears y ha recuperado las palabras de la carta pastoral Ecología y Turismo en nuestras Islas, publicada hace 36 años por los obispos de las Illes Balears. En este contexto, ha destacado la necesidad de contemplar tanto la belleza de las islas como la realidad humana de quienes las habitan.
El obispo ha mencionado entre los retos actuales la protección de los espacios naturales, la organización del territorio y la saturación de personas, así como su incidencia sobre el medio ambiente y la convivencia. También ha hecho referencia a la acogida de turistas, visitantes y migrantes.
«Si tenemos sensatez, si amamos de verdad la naturaleza y si sabemos dosificar convenientemente el progreso, nuestra tierra tendrá futuro», ha recordado Taltavull, haciendo suyas las palabras recogidas en aquella carta pastoral.
Taltavull vincula la transformación social con la renovación personal
En la parte final de su homilía, Sebastià Taltavull ha insistido en que la transformación de la sociedad pasa también por la renovación del corazón. Siguiendo el mensaje de León XIV, ha señalado que «allí donde los corazones se renuevan, comienzan a abrirse nuevas posibilidades».
El obispo ha reivindicado como instrumentos para la construcción de la paz «la verdad, el diálogo, la paciencia, la bondad, la justicia, la misericordia, la comprensión, el cuidado y el amor».
El Tiempo de la Creación, que este año tiene como lema «Agua viva», plantea un camino de oración, reflexión, sensibilización y compromiso para las comunidades cristianas. La propuesta invita a contemplar la creación como un don, revisar la manera de relacionarse con ella y asumir la responsabilidad de su cuidado.
El Tiempo de la Creación continuará hasta el 4 de octubre
La iniciativa también plantea este periodo como un tiempo para renovar el corazón, fortalecer la fraternidad y trabajar por la paz, desde la consideración de que el cuidado de la creación y el de las personas forman parte de un mismo compromiso.
El programa continuará en Mallorca durante las próximas semanas y concluirá el 4 de octubre, coincidiendo con la festividad de San Francisco de Asís.
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