La detección de cuatro équidos con síntomas compatibles en el municipio de Maó y su confirmación por el laboratorio de referencia activan la vigilancia sanitaria en Baleares. Salud Pública refuerza el control de vectores y la detección precoz para prevenir posibles casos humanos.
Salud Pública activa y refuerza la vigilancia frente al virus
Tras la detección y notificación por la Conselleria d’Agricultura, Pesca i Medi Natural de cuatro équidos con sintomatología clínica compatible con la fiebre del Nilo en el municipio de Maó, y la confirmación oficial por el Laboratori Central de Veterinària, la Agència de Salut Pública de les Illes Balears ha puesto en alerta el sistema sanitario de Balears para reforzar la vigilancia y la detección precoz de posibles casos humanos.
Además, se coordinará con el resto de autoridades competentes la implantación de otras medidas destinadas a reforzar la vigilancia de esta enfermedad y a prevenir la aparición de casos en personas. En este sentido, la Agència de Salut Pública continúa con el programa de vigilancia de vectores ya implantado.
Presencia del virus en España y situación en Baleares
Actualmente, la fiebre del Nilo occidental está presente en España en otras comunidades autónomas, donde se han detectado algunos casos tanto en caballos como en personas, aves y mosquitos. Andalusia es la comunidad autónoma más afectada, seguida de Extremadura, Catalunya y Canàries. La fiebre del Nilo occidental es una enfermedad de declaración obligatoria.
En Balears, hasta ahora, no se ha notificado ningún caso autóctono de fiebre del Nilo occidental por el sistema sanitario ni se ha detectado el virus en las analíticas rutinarias que lleva a cabo la Fundació del Banc de Sang i Teixits desde el verano de 2024. Estas pruebas se realizan sobre todas las donaciones de sangre y otros componentes sanguíneos para determinar la posible presencia de este virus y de otros arbovirus como dengue o zika.
Antecedentes en Menorca y ampliación del programa de vigilancia
Estos son los primeros casos confirmados de fiebre del Nilo occidental detectados este año en las Illes Balears. A finales de agosto de 2025 se detectó el primer caso de la enfermedad en un équido de Menorca.
A raíz de aquella detección, la Direcció General de Salut Pública implantó un programa de vigilancia para determinar la presencia del virus directamente en los vectores en la isla de Menorca. Este año se ha continuado con este programa de vigilancia y se ha ampliado al resto de islas. Hasta la fecha, no se había detectado presencia de virus del Nilo occidental en ninguna de las muestras analizadas.
Alerta al sistema sanitario y recomendaciones a la población
En relación con estos casos en caballos, la Agència de Salut Pública ha alertado a todo el sistema sanitario, tanto público como privado, sobre esta enfermedad para incrementar la vigilancia y la sospecha diagnóstica en casos con sintomatología compatible con la fiebre del Nilo, con el objetivo de detectarlos de forma precoz.
Con el fin de reducir el riesgo de exposición al virus del Nilo occidental, la Agència de Salut Pública recomienda adoptar medidas de protección para evitar las picaduras de mosquitos y, de este modo, reducir la exposición al virus, especialmente en los grupos de riesgo. Entre las recomendaciones figuran evitar la exposición a los mosquitos en el exterior mediante el uso de repelentes autorizados o ropa de manga larga, eliminar pequeñas acumulaciones de agua que puedan servir como punto de cría de los vectores y evitar la entrada de mosquitos en los domicilios mediante mosquiteras y repelentes.
Características del virus del Nilo occidental
La fiebre de la vall del Nil occidental es una zoonosis causada por determinadas cepas del virus del Nilo occidental, que se transmite principalmente por la picadura de mosquitos del género Cúlex. Este virus se mantiene gracias a un ciclo de transmisión mosquito-ave-mosquito, en el que las aves actúan como reservorio de la enfermedad y los mosquitos como vectores que pueden transmitirla a otros hospedadores como los caballos o las personas.
Los mosquitos no se infectan al picar a los caballos, ni la enfermedad se transmite entre caballos y personas. El ciclo de la enfermedad es estacional y aparece principalmente durante los meses de actividad de los mosquitos, entre abril y finales de octubre y comienzos de noviembre. Suele relacionarse con zonas húmedas en las que las aves acuáticas se detienen durante la migración e introducen virus de otras latitudes.
Cuadro clínico en personas
La transmisión del virus entre aves y mosquitos amplifica el virus, y tanto los caballos como los humanos actúan como hospedadores accidentales que, aunque pueden manifestar la enfermedad, no contribuyen a su mantenimiento.
En cuanto al curso clínico de la infección en personas, se estima que alrededor del 80 % de los infectados son asintomáticos y el resto presenta un cuadro leve con fiebre y mialgias. Aproximadamente menos de un 1 % puede presentar un cuadro con afectación neurológica grave, como encefalitis. De forma muy poco frecuente, pueden aparecer otras manifestaciones como hepatitis, pancreatitis y miocarditis.
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