El Govern balear y 15 entidades del archipiélago han firmado el protocolo de adhesión a la candidatura de las Illes Balears como Regió Europea de la Gastronomia 2030. El proyecto busca reforzar el vínculo entre turismo, producto local y desarrollo sostenible.
Firma del protocolo en la Escola d’Hoteleria de les Illes Balears
El Govern de les Illes Balears ha formalizado hoy un nuevo paso en su estrategia de transformación del modelo turístico y de valorización del sector primario con la firma del protocolo de adhesión para la candidatura de las Illes Balears como «Regió Europea de la Gastronomia 2030».
El acto se ha celebrado en la Escola d’Hoteleria de les Illes Balears (EHIB) y ha contado con la participación del conseller de Turisme, Cultura i Esports, Jaume Bauzà; el conseller d’Agricultura, Pesca i Medi Natural, Joan Simonet; la presidenta del International Institute of Gastronomy, Culture, Arts and Tourism (IGCAT), Diane Dodd, así como representantes de los cuatro consells insulars y de 15 entidades vinculadas al tejido productivo, empresarial, académico y del tercer sector del archipiélago, que han suscrito el protocolo.
Objetivos de la candidatura enogastronómica
La adhesión de estas entidades marca el inicio de una etapa de trabajo conjunto y se plantea como una oportunidad para reconocer la enogastronomía como parte esencial de la identidad de las Illes Balears y como un ámbito capaz de contribuir a un desarrollo sostenible y regenerativo.
La candidatura como «Regió Europea de la Gastronomia 2030» tiene como objetivo promover una imagen cohesionada de las Illes Balears que refleje la riqueza y diversidad de su cultura enogastronómica, impulsando el producto local como referente de calidad y autenticidad.
El proyecto apuesta por reforzar el sector enogastronómico como motor de desarrollo, integrar la regeneración en el modelo turístico, fomentar la colaboración entre los distintos actores y preservar la identidad gastronómica mediterránea, con la intención de generar un impacto positivo y sostenible en el territorio para la población residente y para quienes visitan las islas.
Impacto previsto en la economía y el territorio
La candidatura aspira a generar un impacto transversal en los ámbitos económico, social, cultural y medioambiental. Entre sus principales aportaciones se contempla dinamizar la actividad de los pequeños productores y de las empresas locales, reforzar el vínculo entre gastronomía y territorio y contribuir a la preservación de paisajes, tradiciones y patrimonio cultural.
Asimismo, se plantea integrar la regeneración en el modelo turístico, reforzar la proyección internacional de las Illes Balears como destino enogastronómico y generar valor duradero para la sociedad balear.
Experiencia previa de Menorca y trabajo estratégico
Un precedente señalado en este proceso es la experiencia de la isla de Menorca como «Regió Europea de la Gastronomia 2022». Desde las Illes Balears se trabaja de manera estrecha con Menorca para incorporar su experiencia, conocimiento y recorrido en el marco de esta distinción, así como las iniciativas y aprendizajes generados durante y después de su reconocimiento.
La candidatura es el resultado de más de dos años de trabajo coordinado desde la Agència d’Estratègia Turística de les Illes Balears (AETIB), en colaboración con la Conselleria d’Agricultura. Con financiación de los fondos europeos Next Generation EU, en este periodo se ha elaborado un Plan Estratègic de Turisme Enogastronòmic 2025-2035, un portal web y una aplicación sobre enogastronomía de las Illes Balears, un catálogo de experiencias y una narrativa propia de la destinación, respetando las singularidades de Mallorca, Menorca, Eivissa y Formentera.
Declaraciones de los consellers implicados
El conseller de Turisme, Cultura i Esports, Jaume Bauzà, ha señalado que la presentación de la candidatura es el resultado de dos años de trabajo orientado a asentar las bases del modelo turístico para las islas, definido como un modelo basado en el valor, la contención, la sostenibilidad y las raíces propias. Bauzà ha indicado también que el proyecto se plantea como una iniciativa transversal a largo plazo que une a todas las islas y sectores en un objetivo común.
Por su parte, el conseller d’Agricultura, Pesca i Medi Natural, Joan Simonet, ha destacado la participación de la Conselleria y de la representación de los sectores agrario y pesquero en el comité ejecutivo de la candidatura, subrayando la relevancia del producto local en el desarrollo del proyecto. Según ha indicado, la enogastronomía local debe vincularse al producto de los pagesos y pescadores, asociándola a la calidad y a la relación con el territorio y la cultura.
Cuatro pilares estratégicos del proyecto
El proyecto se articula en torno a cuatro pilares estratégicos: Territori, Producte, Persones y Experiència. A partir de estos ejes, se pretende generar un impacto positivo y duradero en la comunidad, dinamizar a los pequeños productores, promover el relevo generacional en el campo y en la mar y posicionar las Illes Balears como referente de turisme regeneratiu en el Mediterráneo.
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