La patronal de bares, restaurantes y cafeterías, Restauración Mallorca CAEB, afronta la temporada de verano con “escepticismo y cautela” ya que en 2024 las previsiones apuntaban a un verano excepcional y las cifras de facturación fueron más bajas de lo esperado.
Así lo ha advertido la patronal este miércoles en una nota de prensa, después que los turoperadores alemanes hayan previsto una temporada turística positiva en las Islas en cuanto a la afluencia de turistas, en el marco de la ITB Berlín.
El sector de la restauración se ha mostrado preocupado a pesar de las previsiones, advirtiendo que no quieren que se repita el escenario del año pasado, cuando las previsiones apuntaban a una temporada excepcional pero la realidad dejó cifras de facturación más bajas de lo esperado y una caída en la productividad.
SEGÚN EL PRESIDENTE DE LA PATRONAL
Según el presidente de la patronal, Juan Miguel Ferrer, el año pasado hubo mucha gente en la isla pero menos gasto por turista. “Nos encontramos con una bajada en la facturación y, lo que es más preocupante, una reducción en la productividad debido a la contención de precios”, ha señalado.
En este sentido, ha subrayado que desde la patronal ven con buenos ojos el crecimiento del turismo pero van con “cautela”. Además, Ferrer ha hecho referencia a la inflación como uno de los principales problemas a los que se enfrena el sector.
Según la patronal, en 2024 los restauradores tuvieron que absorber muchas subidas de precios para no perder clientes, una estrategia que ha generado una pérdida de competitividad.
“La obsesión de los restauradores, ahora mismo, es contener los costes y poder seguir ofreciendo un producto de calidad sin repercutir todo el aumento de gastos en el cliente”, ha dicho el presidente de Restauración CAEB.
A DIFERENCIA DE OTROS SECTORES
Igualmente, ha señalado que a diferencia de otros sectores que han podido ajustar tarifas al alza, la restauración sigue teniendo dificultades para trasladar el incremento de costes a los precios finales. Una situación, a su parecer, que ha generado un estancamiento en la rentabilidad, con negocios que trabajan con márgenes cada vez más ajustados.
“Aún no podemos decir que para nosotros vaya a ser un gran año”, ha afirmado, agregando que hay una “cierta alegría” ante la temporada pero con “escepticismo”. “Este año iremos paso a paso, analizando mes a mes los resultados para ver cómo evoluciona la temporada”, ha concluido.
Con todo, desde el sector se preparan para un verano de “máxima exigencia”, con la mirada puesta en el convenio de hostelería y en cómo evolucionará el gasto turístico, la rentabilidad de los negocios y la evolución de los costes en los próximos meses.
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