El Consell de Mallorca ha puesto en funcionamiento tres nuevos sonómetros portátiles con el objetivo de mejorar el control de la contaminación acústica en los núcleos urbanos de los municipios que integran la Mancomunitat de la Serra de Tramuntana. Estos dispositivos han sido adquiridos mediante una subvención de 23.798 euros concedida por la institución insular en el marco de una nueva línea de ayudas dirigida a las mancomunidades de la isla.
La entrega oficial de los aparatos tuvo lugar en el municipio de Bunyola, en un acto encabezado por el presidente del Consell, Llorenç Galmés, junto al presidente de la Mancomunitat, Bernat Isern, y representantes de los ayuntamientos implicados, así como miembros de la Plataforma Indignats MA-10.
También estuvieron presentes en el acto la consejera de Promoción Económica y Desarrollo Local, Pilar Amate; el consejero de Territorio, Movilidad e Infraestructuras, Fernando Rubio; y el consejero de Presidencia, Toni Fuster.
Refuerzo a las policías locales en los municipios
Los sonómetros podrán ser utilizados de forma compartida entre los ayuntamientos según las necesidades específicas de cada municipio. Su uso está destinado exclusivamente a los núcleos urbanos, ámbito donde los consistorios tienen competencias sancionadoras. La medida busca reforzar el trabajo de las policías locales, permitiéndoles actuar en caso de incumplimiento de las ordenanzas municipales sobre ruidos.
En este sentido, el presidente del Consell ha defendido la iniciativa como una respuesta directa al malestar vecinal generado por los excesos de ruido. «Desde la institución insular no hemos mirado hacia otro lado ante esta problemática», afirmó Llorenç Galmés, subrayando que se ha actuado dentro del marco competencial del Consell.
Ordenanza común para toda la zona
La incorporación de estos aparatos se suma a la reciente aprobación de una ordenanza municipal de ruidos promovida por el Consell en colaboración con la Federación de Entidades Locales de las Islas Baleares (FELIB) y la Mancomunitat. Esta normativa establece un marco común para sancionar emisiones acústicas excesivas y ha sido adoptada por los distintos ayuntamientos de la Serra de Tramuntana.
Con estas acciones, se busca dotar a los municipios de herramientas efectivas para gestionar y reducir la contaminación acústica, promoviendo así una mejor convivencia entre vecinos y visitantes.
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