El primer día con el horario reducido de SFM deja retrasos, trenes llenos, falta de información y la eliminación de los semidirectos entre Marratxí y Palma. La entrada en vigor del nuevo horario de verano en los trenes de SFM ha provocado una fuerte oleada de críticas entre los usuarios. Este 1 de agosto comenzó con retrasos generalizados, trenes saturados y una absoluta falta de información que ha causado indignación, especialmente entre los residentes de los pueblos.
Desde la asociación Usuaris del Tren denuncian que el cambio de horarios no se comunicó adecuadamente. Los carteles informativos se colocaron en las estaciones a última hora del miércoles por la noche, y no se avisó por megafonía ni a través de las pantallas informativas. “No todo el mundo está pendiente de las redes sociales. Hay formas más efectivas de informar”, señalan.
Los trenes circularon con retrasos y vagones llenos. Se produjeron acumulaciones de pasajeros en los andenes y paradas prolongadas.
A este caos se añade la eliminación total de los trenes semidirectos entre Marratxí y Palma. A diferencia del verano pasado, ahora todos los trenes realizan parada en todas las estaciones del tramo, alargando el trayecto unos 6 o 7 minutos. En lugar de optimizar los servicios, se penaliza a los usuarios de los pueblos, mientras que Palma —que ya cuenta con otras opciones de transporte como la EMT— vuelve a ser la única beneficiada.
En invierno, incluso en las horas punta, se ofrecen hasta seis trenes por hora entre Marratxí y Palma, todos ellos con paradas en todas las estaciones, con escasas opciones de trenes semidirectos.
A pesar de la llegada y puesta en servicio de nuevas unidades, el servicio cada día empeora. A los retrasos de este viernes hay que sumar los incidentes del miércoles, cuando un descarrilamiento y un problema con la catenaria causaron importantes alteraciones en la circulación ferroviaria.
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