Miquel Alzamora publica una obra basada en lo sucedido hace 30 años cuando Bartolomé Beltrán se hizo cargo del club rojillo en una operación que cambió el destino de la entidad
A mediados de agosto de 1995 la historia del Real Mallorca cambió radicalmente. La vena del club por parte del grupo de Miguel Dalmau, entonces presidente de la SAD Balear, a Bartolomé Beltrán supuso un antes y un después en la historia de la entidad rojilla. Beltrán contó con el apoyo del Grupo Zeta, pero realmente fue el médico de Campanet el que abanderó y lideró el proyecto que en dos temporadas acabó con el Mallorca en Primera y en tres con el equipo en la cima de la clasificación y disputando la final de la Copa del Rey en Mestalla.
Con Beltrán como protagonista, Miquel Alzamora, periodista de Ultima Hora, ha rememorado esos meses de vértigo en un libro titulado ‘Operación Victoria’ que ya está disponible en Amazon y que en apenas dos días ha alcanzado ya el número 1 en ventas tanto en formato eBook como en papel en el apartado de libros más vendidos de fútbol.
¿Es un libro de fútbol?
Diría que no es el libro de fútbol propiamente dicho, no hay estadísticas ni seguimiento a jugadores ni hablo de táctica ni técnica. En este sentido no. Diría que es más bien una novela que habla de miedo y terror, el miedo a no ascender y el terror a las consecuencias que ello podía desencadenar. Evidentemente se habla de lo sucedido en el terreno de juego porque es imprescindible y necesario entender lo que ocurría en el césped para trasladarlo después a la realidad, pero como digo es un libro diferente que no empieza precisamente con el balón como protagonista.
¿Quién o qué es el protagonista del inicio del libro?
Un fusil de precisión apuntando a matar.
Es un inicio interesante.
De eso se trata.
Y a partir del fusil, ¿qué más se encontrará el lector?
La historia de una locura, porque fue una locura comprar el Mallorca en esas circunstancias. Beltrán tomó el control con el apoyo del grupo Zeta en una operación que tuvo lugar en el hotel Victoria de Palma.
¿De ahí el nombre de ‘Operación Victoria’?
Efectivamente. Sucedieron muchas cosas en la habitación 110 que era la que Beltrán ocupaba cuando se encontraba en Palma. Para él era más operativo ir y venir del hotel ya que su ritmo de vida era inimaginable. No quería que la portada ni el título incitara directamente al mundo del fútbol, quería que se interpretara más como una novela, aunque lo que ahí se relata son hechos reales y que sucedieron. La foto de portada es del fotoperiodista Joan Lladó. Hizo un trabajo extraordinario pasándose media mañana frente a la puerta haciendo cientos de fotos para llegar a captar lo que realmente quería. Y el prólogo es de mi buen amigo Carlos Montes de Oca, que tiene una memoria prodigiosa para asuntos del mallorquinismo. Me ayudó también Joan Roig, una enciclopedia sobre asuntos del Real Mallorca.

¿Por qué la publica ahora?
Porque se cumplen 30 años y porque fue algo de lo que hablé con el propio Beltrán mucho antes de que nos dejara. No le llegué a prometer que publicaría un libro de esos años, pero más o menos lo dejamos caer entre él y yo en una conversación informal en un aeropuerto. Cuando murió me vi en la obligación de cumplir ese deseo conjunto. Creo que a él le hubiese gustado.
Ha escrito la novela en dos partes. ¿Por qué?
Porque además de escribirla la he financiado yo, es decir he pagado de mi bolsillo la corrección, maquetación, diseño de portada, promoción, todo. Si escribía la historia completa me salía muy cara y eso repercutía en el precio final. Hay dos versiones, el libro electrónico o eBook que cuesta 7 euros y la versión en libro impreso que tiene un precio de 16,90. Se venden en Amazon y si consigo acercarme a los gastos que me ha generado publicaré la segunda parte, que ya está escrita.
¿Solo la vende en Amazon?
De momento sí. Confío en que pueda tener un punto físico en el Club del Suscriptor de Ultima Hora para toda la gente todos los mallorquinistas que deseen comprarla y no se sientan cómodos adquiriéndola por internet.
¿No está en librerías?
No. Me he salido del círculo de autor-editor-distribuidor-librería. Por lo tanto si solo soy autor no puedo saltarme intermediarios y eso impide estar en las librerías. Son muchos los mallorquinistas que se han puesto en contacto conmigo y me dicen que quieren el libro pero no lo comprarán por internet, por lo tanto voy a poner un punto de venta en Palma e intentaré que haya otro en Inca y Manacor.
¿Cómo ha sido la aceptación hasta el momento?
He superado las expectativas. En apenas 24 horas ha sido el libro más vendido en la sección de fútbol en Amazon tanto en libro electrónico como impreso, pero en este mundo la tarta más pequeña del pastel es para el autor y tengo que vender mucho más para poder cubrir gastos, por eso agradezco que medios como el suyo puedan ayudar al menos a difundir que el libro está ya en el mercado. Para adquirirlo es suficiente con ir al buscador de Amazon y escribir Operación Victoria. Como digo espero en breve tener puntos de venta físicos en la Isla.
Por lo tanto se ha tirado al vacío sin red.
Me he tirado al vacío sin red y con un salto enorme. Confío en la respuesta del mallorquinismo y de los amantes del fútbol, que no voy a negarlo, en este libro son mi público objetivo.
¿Está pensado para los que vivieron esos años?
Para ellos y para los que no saben nada de lo que sucedió y son mallorquinistas y sienten especial atracción por todo lo que rodea al club. La gente que hoy tiene 30 años y nació en el 95 solo tiene referencias de lo sucedido, en este libro pongo negro sobre blanco.
Cuénteme más de esta primera parte.
Es muy de situación. Es una larga conversación de casi 200 páginas entre el lector y yo. Yo le cuento cosas, le hablo de mis sentimientos, de cómo vivió Beltrán ese año, de sus miedos y del vértigo que la toma de decisiones. De los momentos altos y bajos, de cómo aprendió a manejarse en un nido de víboras y de cómo se las ingenió para seducir al grupo Zeta, a los trabajadores del club y sobre todo a la afición.
¿Y la segunda parte?
Es más testimonial. En la primera las fuentes a las que he recurrido son mi memoria y la hemeroteca, principalmente. En la segunda, que repito publicaré si la cosa funciona en esta primera entrega y observo interés, hay más fuentes orales, mucha gente rememorando el pasado. Los dos tomos están recogidos en la colección «Por si llega el olvido».
¿Seguirá escribiendo del Mallorca?
No lo sé. Lo dudo, pero no puedo ni afirmarlo ni negarlo. He escrito sobre dos años donde muchas de las cosas que cuento no están en Internet porque no se había desarrollado como sí se desarrolló el primer año en Primera a partir del 97. De ese año hay muchas referencias, pero no tantas de lo que ocurrió en Segunda.
¿Qué es lo que más le ha costado a la hora de escribir este libro?
Desde la parte de escritura tratar de trasladar la sensación de tensión que se generó ante la posibilidad de no conseguir el ascenso y desde el punto de vista personal en mitad del libro falleció Carmina, mi suegra, y eso me dejó muy tocado moralmente tanto a mí como a toda la familia. Ella era una gran aficionada del Mallorca y siempre me preguntaba por el proceso de escritura. Su marcha me dejó muy desmoralizado como digo y me costó volver a arrancar. En gran parte si lo terminé fue también para poder dedicarle el libro.
¿El mallorquinsimo sigue añorando el pasado?
No lo dude. Por eso también he escrito este libro, porque sé que mucha gente tiene añoranza de esos tiempos que vivimos porque el club formaba parte de su vida, era algo más que el partido del domingo. También es un homenaje a un periodismo que ya no existe y que tenía en el papel, la televisión y la radio a sus grandes exponentes.
¿No le motiva escribir del Mallorca actual?
En el periódico no me queda más remedio, pero por mí mismo, para mis proyectos, por decirlo de alguna manera, no. El club ahora se ha distanciado de los medios, no los necesita, es más, le entorpecen. Molestamos mucho. Tiene sus propios mecanismos de comunicación y va tirando con eso. No tienen el control, aunque piensan tenerlo. Mire lo sucedido con Dani Rodríguez.
¿Eso antes no ocurría?
Conflictos siempre había, pero el club tenía cierto control sobre el vestuario a ahora eso no ocurre, ahora es el vestuario quien ha tomado el control del club, son los propios jugadores los que mandan y en cierta manera son incontrolables. Pero bueno, supongo que son los tiempos modernos.
¿Cree que Beltrán habría aplacado crisis como la de Dani Rodríguez?
Estoy convencido. Aplacó muchas y cuento como era su relación con la plantilla, tanto en el primer tomo como en el segundo, pero también tiraba de las orejas cuando tenía que hacerlo. Te daba, pero te exigía. No dejaba que nada saliese de su control. Los dirigentes actuales tienen la percepción de que lo saben todo del fútbol cuando no saben realmente nada. Saben de negocios, de números, de estrategias de marketing pero de fútbol no, ni de gestión de vestuario ni de gestión de un cuerpo técnico. Tampoco tengo claro que aprendan.
Para terminar, ¿quiere añadir algo más?
Agradecer a todos los que han comprado el libro que hayan destinado un puñado de euros a la causa. No sé cómo agradecérselo. Siento el síndrome del impostor porque me falta mucho talento para escribir y solo puedo suplirlo con horas y horas. Mi mayor deseo es que nadie que lo quiera se quede sin el libro y si bien ahora no se puede adquirir en ningún lugar físico en Palma, quien lo quiera con urgencia que me llame y yo mismo me encargo de hacérselo llegar y si alguien no puede pagarlo, por circunstancias o porque está atravesando un mal momento, que me llame al periódico Ultima Hora cualquier tarde y lo arreglaremos. Quiero que todo el que desee leer el libro pueda hacerlo. Es mi mayor deseo. Como es lógico no ganaré un euro en ello, es más, le puedo asegurar sin temor a equivocarme que perderé, pero me sentiré reconfortado si el mallorquinismo rememora tiempos pasados, mucho mejores, y que vivimos intensamente.

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