El Govern de les Illes Balears ha anunciado un conjunto de nuevas medidas centradas en la integración de la población migrante regular, al tiempo que ha reiterado su exigencia al Estado español para que actúe con mayor contundencia ante la creciente crisis migratoria que afecta al archipiélago.
Así lo ha expuesto este martes en el Parlament el director general d’Immigració i Cooperació al Desenvolupament, Manuel Pavón, quien ha detallado las líneas estratégicas de su mandato, con la prioridad inmediata de reforzar el Servei d’Immigració. Este refuerzo permitirá al Ejecutivo autonómico impulsar un futuro Pla d’Integració para facilitar la inclusión social, educativa y laboral de las personas migrantes que llegan de forma regular y con voluntad de integrarse.
El Govern sostiene que la inmigración legal, ordenada y sostenible es un activo que aporta valor, diversidad y riqueza al territorio balear, y considera imprescindible dotarse de herramientas eficaces para su integración.
Trabajo con entidades sociales y enfoque en cooperación
Desde su llegada al cargo, Pavón ha mantenido cerca de 40 reuniones de trabajo con organizaciones sociales, asociaciones de residentes extranjeros, ONGs y profesionales del sector, con el objetivo de detectar carencias y establecer líneas de acción conjuntas. Además, ha visitado la Oficina d’Immigració de Palma (OFIM) y se ha reunido con organismos como IBdona, fondos de cooperación insulares y ONGs que operan en el ámbito internacional.
En materia de cooperación al desarrollo, el Govern continuará impulsando proyectos en países con retos sociales y económicos significativos, con el objetivo de generar oportunidades que contribuyan a reducir la presión migratoria sobre las islas.
Aumento de llegadas y colapso en el sistema de acogida
Pese a estas medidas, el Govern ha vuelto a reclamar al Estado que asuma sus competencias en control de fronteras y gestión de la inmigración irregular. Pavón ha recordado que en lo que va de año han llegado 6.589 personas de forma irregular a las costas de Balears en embarcaciones precarias, 324 de ellas en solo 48 horas la semana pasada, a bordo de 17 pateras.
El director general ha alertado de que la ruta migratoria Argelia-Balears ya está consolidada y es la que más crece en la región occidental del Mediterráneo. Esta situación ha provocado un incremento de presión sobre los servicios de acogida, especialmente en el sistema de protección de menores, que actualmente atiende a 750 menores no acompañados, frente a una capacidad ordinaria de solo 72 plazas.
Reclamación de recursos y actuación europea
Ante este contexto, el Govern de les Illes Balears continuará exigiendo al Estado más medios, mayor coordinación y una respuesta efectiva. En palabras de Pavón, se solicitará también el despliegue de recursos europeos como Frontex si la situación lo requiere.
El director general ha defendido una postura equilibrada basada en tres pilares: integración real y dotada de recursos para quienes llegan legalmente y desean contribuir; cooperación internacional para reducir la presión migratoria desde origen; y firmeza contra las mafias y la inmigración irregular que pone vidas en riesgo y satura los servicios públicos.
Pavón ha concluido que Balears es una comunidad solidaria, pero que no puede seguir afrontando sola una crisis migratoria cuya solución depende de decisiones y recursos del Estado. “Seguiremos trabajando con firmeza y sentido común, ayudando a quienes aportan, defendiendo una integración real y protegiendo siempre a los ciudadanos de las Illes Balears”, ha sentenciado.
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