El Hospital Universitari Son Espases hace balance del primer año de aplicación de la radiocirugía cerebral, con 51 pacientes atendidos y 81 lesiones tratadas. La técnica se utiliza principalmente en patologías oncológicas, vasculares y funcionales.
Balance del primer año del programa
El Hospital Universitari Son Espases ha consolidado su programa de radiocirugía cerebral cuando se cumple un año desde su puesta en marcha. En una sesión clínica celebrada este jueves se ha hecho balance de la actividad desarrollada, que se traduce en la atención a 51 pacientes y el tratamiento de 81 lesiones.
La técnica comenzó a aplicarse en el centro hospitalario en octubre de 2024 y permite administrar radiación de alta precisión y en dosis elevadas directamente sobre lesiones intracraneales, evitando la cirugía abierta. La radiación se dirige con una exactitud milimétrica, lo que posibilita tratar lesiones de pequeño tamaño situadas en zonas delicadas del cerebro.
Desarrollo y organización del programa
La doctora Sofía López, del Servicio de Neurocirugía, ha explicado que en Son Espases la radiocirugía cerebral se emplea principalmente para patologías oncológicas, vasculares y funcionales. Según ha detallado, esta precisión permite abordar casos complejos con un enfoque menos invasivo.
Por su parte, la doctora Esther Mayrata, del Servicio de Oncología Radioterápica, ha recordado que el 30 % de los pacientes oncológicos desarrollan metástasis cerebrales, lo que hacía necesario disponer de esta técnica en el centro. Ha señalado que el programa es el resultado de un proceso iniciado en enero de 2024, cuando un equipo multidisciplinar comenzó una formación especializada en Brainlab, en Múnich.
Tras ese periodo formativo, se elaboró un protocolo propio y el primer paciente fue tratado el 25 de octubre de 2024. Desde entonces, un Comité de Radiocirugía se reúne cada dos semanas para valorar los casos candidatos a este procedimiento.
Resultados clínicos y aspectos técnicos
Durante este primer año se han tratado mayoritariamente lesiones malignas. Las metástasis procedentes de cáncer de pulmón han sido las más frecuentes, seguidas de las de cáncer de mama. Según los datos presentados, se ha logrado un control local de la metástasis en el 80 % de los casos, con una buena tolerancia por parte de los pacientes.
El doctor Daniel Morera, del Servicio de Radiofísica, ha destacado la complejidad del procedimiento, que se basa en la administración de altas dosis de radiación por fracción, en pocas sesiones y sobre volúmenes muy pequeños. En este contexto, el acelerador lineal de electrones resulta clave para garantizar la precisión y la seguridad del tratamiento.
La doctora Carmen Gassent, del Servicio de Neurorradiología, ha explicado que su equipo se encarga de evaluar las lesiones antes y después de la radiocirugía y de garantizar la seguridad del proceso. También ha subrayado la importancia del seguimiento radiológico posterior al tratamiento.
Retos futuros
Tras un año de experiencia, el equipo plantea como principales retos ampliar las indicaciones de la radiocirugía cerebral y mejorar la precisión diagnóstica, con el objetivo de ofrecer tratamientos cada vez más personalizados y eficaces.
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