Luz, piedra y memoria protagonizan la segunda fase de la rehabilitación de la Casa de la Misericordia, el edificio civil más grande del casco antiguo de Palma. Este nuevo capítulo en la vida del inmueble ha devuelto a la ciudad espacios olvidados durante décadas, en una intervención que ha sido reconocida con uno de los Premis Ciutat de Palma 2025, concretamente el ‘Guillem Sagrera’ de Arquitectura. El proyecto, liderado por los arquitectos Pedro Bonet, Matías Togores, Catalina Riera y Esteve Torres y el ingeniero Julio Trillo, pone en valor la arquitectura como experiencia sensorial, colectiva y ciudadana.
En un artículo publicado en Mallorca Informa, Maties Togores desgrana el alma de este proyecto, que va mucho más allá de la restauración física de un edificio. Habla de una arquitectura que respira, que se despoja de lo superfluo para reencontrarse con su esencia; de un espacio que, tras siglos de transformaciones, vuelve a dialogar con la luz, la piedra y la memoria. Una reflexión sobre el valor de lo intangible, sobre la necesidad de entender la rehabilitación no como una operación técnica, sino como un ejercicio de respeto y emoción hacia el patrimonio.
Los Premis Ciutat de Palma 2025 se han concedido en enero de 2026, aunque no se ha podido celebrar la tradicional gala de entrega tras la cancelación de los actos oficiales a causa del trágico accidente ferroviario ocurrido en Córdoba. En lugar del habitual acto festivo en el Teatre Principal de Palma, previsto para el día de Sant Sebastià, el Ajuntament de Palma ha anunciado que se organizará un acto institucional en el salón de plenos de Cort para hacer entrega de los galardones correspondientes a esta edición.
En esta publicación incluimos los paneles presentados al concurso, donde se sintetiza el espíritu del proyecto y su proceso de transformación. A través de planos, fotografías y secuencias constructivas, los paneles muestran la coherencia entre la idea arquitectónica y su materialización, el equilibrio entre memoria y contemporaneidad, y la voluntad de recuperar la esencia de un edificio que vuelve a formar parte activa del paisaje y de la vida ciudadana.


Como señala Maties Togores, “rehabilitar no es solo reconstruir, sino reconciliar la materia con el tiempo”. Un pensamiento que resume la filosofía del proyecto y que justifica el reconocimiento recibido: una obra que convierte la arquitectura en un acto de respeto, de memoria y de vida compartida.
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- Premi Ciutat de Palma
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Este premio también es un reconocimiento a todos los técnicos funcionarios de cualquier Administración, Govern, Consell, Ayuntamientos, que proyectan y dirigen obras a la sombra de su sueldo. Va por ellos!