El nuevo equipamiento ofrece 17 plazas de vivienda supervisada y 10 de centro de día para personas con discapacidad intelectual. La inversión del Govern asciende a 1,75 millones de euros.
El equipamiento, impulsado por la Fundació Patronat Joan XXIII, busca fomentar la autonomía y la inclusión comunitaria
El Govern de les Illes Balears ha impulsado la creación del Centre Pere Pascual en Inca, un nuevo equipamiento que incluye un servicio de vivienda supervisada y un centro de día para que las personas con discapacidad intelectual puedan vivir con mayor autonomía y desarrollar su proyecto de vida dentro de su comunidad.
El recurso, promovido por la Fundació Patronat Joan XXIII y financiado por el Govern de les Illes Balears, se ha inaugurado en un acto al que han asistido la consellera de Familias, Bienestar Social y Atención a la Dependencia, Sandra Fernández; el presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés; el presidente del Institut Mallorquí d’Afers Socials (IMAS), Guillermo Sánchez; la directora general de Bienestar Social, Marina Fiscaletti; y el presidente de la Fundació Patronat Joan XXIII, Pere Rotger.
Financiación y plazas concertadas
La construcción del equipamiento ha sido posible gracias a una aportación de 1.752.000 euros del Govern de les Illes Balears, a través de la convocatoria de ayudas para entidades del tercer sector destinada a financiar inversiones en equipamientos sociales. Esta línea cuenta con una dotación global de 38 millones de euros para la creación, reforma o ampliación de recursos sociales en las islas.
El Centre Pere Pascual dispone de 17 plazas de vivienda supervisada y 10 plazas de centro de día, que serán concertadas por el Consell de Mallorca a través del Institut Mallorquí d’Afers Socials (IMAS).
Un modelo orientado a la inclusión
El proyecto incluye tres viviendas supervisadas organizadas en unidades de convivencia reducidas, dos para seis personas y una para cinco. Las instalaciones cuentan con espacios comunes, cocinas y zonas de estar diseñadas para que las personas usuarias puedan desarrollar su vida cotidiana con apoyo profesional.
El edificio dispone también de espacios exteriores, zonas verdes y accesos accesibles. Está situado cerca de servicios básicos como el hospital, comercios y transporte público, lo que facilita la participación en la vida comunitaria.
Durante el acto, Sandra Fernández señaló que este tipo de iniciativas reflejan la colaboración entre administraciones y entidades sociales para ampliar recursos y atender las necesidades de las personas con discapacidad y sus familias. También indicó que el objetivo es favorecer que más personas puedan vivir con autonomía, manteniendo sus vínculos y su proyecto de vida dentro de la comunidad.
La actuación se enmarca, junto a otras iniciativas, en el Pla d’Infraestructures Sociosanitàries 2026-2030, integrado en la estrategia Illes en Transformació, orientada a reforzar y ampliar la red de recursos sociales destinados a personas con discapacidad.
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