Vedat Muriqi fue, junto al portero del Villarreal, Arnau Tenas., el gran protagonista del empate entre el RCD Mallorca y el Villarreal CF en Son Moix. El delantero kosovar del Mallorca marcó el tanto del 1-1, alcanzó los 22 goles en LaLiga y, tras el encuentro, dejó claro que el vestuario bermellón se quedó con una sensación amarga pese al punto conseguido.
“Estamos en el último tramo de la temporada y yo esperaba una victoria. Ya no hay vuelta atrás”, aseguró el atacante del Mallorca nada más terminar el partido.
El conjunto de Martín Demichelis fue superior durante muchos momentos del encuentro y buscó la victoria desde el inicio, aunque terminó encontrándose con una gran actuación del portero rival, Arnau Tenas. Muriqi también quiso poner en valor el nivel del rival y la importancia de no perder en un momento tan delicado de la temporada. “El Villarreal es un equipazo. Si no puedes ganar, no hay que perder”, explicó el delantero kosovar.
“Mi gol es muy importante para mí”
El atacante bermellón volvió a aparecer en el momento decisivo para rescatar un punto que deja al Mallorca con 39 puntos, dos por encima del descenso. “Mi gol es muy importante para mí. Me están quemando los pies ahora mismo”, comentó entre risas el delantero tras sumar su tanto número 22 en LaLiga.
Con esa cifra, Muriqi se mantiene como segundo máximo goleador del campeonato y se coloca a solo dos goles de Kylian Mbappé, que este fin de semana será baja en el Clásico. El futbolista del Mallorca también destacó el ambiente vivido en Son Moix y el apoyo constante de la afición bermellona. “El ambiente, fantástico. Queda mucho. Aquí siempre nos apoyan. Una pena que juguemos los dos próximos partidos fuera”, afirmó.
El Mallorca piensa ya en los próximos desplazamientos
El equipo de Demichelis afrontará ahora dos partidos consecutivos fuera de casa, un tramo que puede marcar buena parte de sus aspiraciones de permanencia. “Dos partidos seguidos fuera. Queremos dos victorias seguidas fuera”, sentenció Muriqi.
El delantero volvió a liderar ofensivamente al Mallorca en una noche en la que el equipo mostró ambición y carácter, aunque el empate terminó dejando un sabor insuficiente en Son Moix.
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