El Real Mallorca afronta este fin de semana una jornada límite en Son Moix. El conjunto bermellón, al borde del descenso a Segunda División, necesita ganar al Real Oviedo y esperar una combinación de resultados favorables para mantenerse en Primera: las victorias del Girona y el Getafe en sus respectivos partidos y, además, que el Levante logre al menos un empate en el campo del Betis.
En la previa de un encuentro que puede marcar el futuro inmediato del club, el técnico Martín Demichelis compareció ante los medios con un discurso mucho más combativo que el mostrado tras la derrota frente al Levante, resultado que dejó al Mallorca dependiendo de terceros.
“¿Por qué no creer?”, lanzó el entrenador argentino, aferrándose a las escasas opciones matemáticas de permanencia. “Hasta el último día seré el primero de todos los positivos o el mayor de los optimistas. La vida es loca, el fútbol más y el tema de la salvación se ha vuelto más loco que en muchos años juntos”, afirmó.
“Ahora dependemos de nosotros y de otros”
El entrenador reconoció que la situación ha cambiado radicalmente tras las últimas jornadas, especialmente después de la derrota en el Ciutat de València, donde el equipo dejó de depender de sí mismo.
“Cambió la ecuación porque antes dependíamos de nosotros. Ahora es diferente, hay un nosotros y una parte importante de otros”, explicó Demichelis, que insistió en la necesidad de mantener la disciplina y el compromiso colectivo en un momento de máxima presión.
El técnico aseguró haber analizado profundamente la implicación de la plantilla durante las últimas semanas y dejó mensajes contundentes sobre el compromiso individual de algunos jugadores.
“Con el pasar del tiempo fui conociendo a cada uno de los integrantes, solo hay una forma de vivir esta profesión, y no se puede negociar”, señaló.
Además, añadió: “El que no quiere estar no está, y hay otros que hacen grandísimos esfuerzos como Abdón, que es de los que menos juega. Por eso he buscado compromiso para el once de mañana”.
Dardo a Kumbulla y respaldo a David López
Uno de los momentos más tensos de la comparecencia llegó al ser preguntado por la ausencia de Marash Kumbulla. El técnico evitó profundizar, aunque dejó una frase cargada de intención: “De Marash no sé nada. A buen entendedor, pocas palabras. No sé nada y sé mucho”.
Por otro lado, sí quiso respaldar públicamente a David López, cuestionado tras sus últimos errores defensivos. El argentino admitió que el joven central no atraviesa un buen momento anímico.
“Lo cambié porque emocionalmente no lo veía preparado, era un momento difícil para él”, explicó, recordando además que “un central alcanza su madurez a partir de los 26 o 27 años”.
Una última oportunidad en Son Moix
El Mallorca se jugará la permanencia en una jornada dramática en la que necesitará ganar y mirar de reojo otros campos. Pese al complicado escenario, Demichelis insistió en que su equipo debe responder con carácter y responsabilidad.
“Es un momento de mostrar los que estamos trabajando en el día a día, mostrar con responsabilidad lo que la situación merece; es para jugadores grandes, vivir cada acción al máximo”, sentenció antes del decisivo duelo ante el Real Oviedo.
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