El Poblense salió reforzado de su visita al Águilas tras firmar este domingo un empate sin goles en el partido de ida de la eliminatoria final por el ascenso a Primera RFEF. El choque respondió al guion esperado entre dos equipos sólidos en defensa y con un rendimiento ofensivo limitado durante la temporada, aunque altamente efectivo cuando encuentran espacios.
El conjunto murciano asumió la iniciativa desde los primeros compases del encuentro, tratando de generar peligro por las bandas ante un Poblense muy ordenado atrás. Los minutos iniciales estuvieron marcados por la intensidad y la disputa constante por el control del balón, en un partido muy físico y con escasas concesiones.
La primera ocasión clara fue para el Águilas. Marco Alarcón, especialmente inspirado de cara a puerta en las últimas jornadas, probó fortuna con un potente disparo desde la frontal que obligó a intervenir a Salcedo. El colegiado también adquirió protagonismo con varias tarjetas amarillas en un duelo cargado de contactos y tensión.
Un duelo cerrado y con pocas oportunidades claras
El Poblense buscaba hacer daño mediante rápidas transiciones, aunque también dejó muestras de su capacidad para combinar con criterio. En una de las mejores acciones visitantes, Giaquinto se plantó ante Salcedo cerca del área pequeña, pero no acertó a definir cuando parecía tenerlo todo a favor.
El intenso calor comenzó a pasar factura a algunos futbolistas y Nofre tuvo que ser atendido tras sufrir un leve mareo. Antes del descanso, Sabater evitó el gol local con una gran intervención ante un disparo peligroso de Javi Pedrosa, en la última acción destacada de una primera mitad equilibrada y con alternativas para ambos conjuntos.
Tras el paso por vestuarios, el técnico del Águilas, Adrián Hernández, modificó el sistema defensivo apostando por una línea de tres para buscar con más insistencia el tanto que desnivelara el encuentro. Poco después de ingresar al terreno de juego, José Mas tuvo una gran oportunidad, pero Martí se lanzó al suelo para bloquear el remate.
El empate deja todo por decidir en Sa Pobla
La respuesta del Poblense no tardó en llegar. De nuevo Giaquinto generó inquietud entre la afición local con un disparo que atrapó con seguridad Salcedo. Más tarde, la sustitución de Javi Castedo provocó el enfado del jugador mallorquín del Águilas, mientras Óscar Troya movía el banquillo dando entrada a Peñafort.
En el tramo final, ambos equipos priorizaron el orden defensivo y minimizar riesgos conscientes de que cualquier error podía resultar decisivo. Las interrupciones y los cambios terminaron por romper el ritmo del partido, aunque todavía hubo tiempo para una última gran intervención de Sabater, que salvó al Poblense ante un disparo de Christian prácticamente sobre la bocina.
La eliminatoria queda completamente abierta y será Sa Pobla quien dicte sentencia en el encuentro de vuelta. Los próximos noventa minutos decidirán qué equipo logra el ascenso, aunque no se descarta que el desenlace necesite prórroga o incluso una tanda de penaltis.
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