El XXII Congreso de la Societat Espanyola de Fitopatologia reúne en Palma a cerca de 300 especialistas para abordar las enfermedades de las plantas, con especial atención a la Xylella fastidiosa. La cita coincide con el décimo aniversario de la primera detección del patógeno en Mallorca y pone el foco en los cultivos mediterráneos.
El congreso se celebra por primera vez en las Illes Balears
Diez años después de la primera detección en Mallorca de la bacteria Xylella fastidiosa, causante de una enfermedad que ha afectado de forma destacada al cultivo del almendro, las Illes Balears acogen el principal congreso científico estatal dedicado a las enfermedades de las plantas. El conseller de Agricultura, Pesca y Medi Natural, Joan Simonet, inauguró este martes en Palma el XXII Congreso de la Societat Espanyola de Fitopatologia (SEF), que reúne a cerca de trescientos investigadores, técnicos y especialistas de España y del ámbito internacional.
La celebración de este congreso en Mallorca adquiere una relevancia especial, dado que la Xylella fastidiosa, detectada oficialmente en las Illes Balears en 2016, ha afectado a cultivos representativos del paisaje y de la economía agraria del archipiélago, como el almendro, el olivo y la vid. Durante esta década, su presencia ha impulsado una intensa labor de seguimiento, diagnóstico e investigación para profundizar en el conocimiento del patógeno y avanzar en estrategias que permitan gestionar sus efectos sobre los cultivos.
Impacto en el campo balear y llamada a la colaboración
Durante el acto inaugural, Joan Simonet subrayó el impacto que esta enfermedad ha tenido sobre los agricultores y las explotaciones agrarias, y destacó la necesidad de que el conocimiento científico se traduzca en soluciones útiles y aplicables en el campo. En este sentido, defendió el papel de la investigación y de la colaboración entre científicos, técnicos y sector agrario para afrontar los retos fitosanitarios y proteger la viabilidad de la agricultura de las Illes Balears.
El conseller incidió en la experiencia acumulada en la isla ante la expansión de la Xylella fastidiosa, recordando los efectos sobre los almendros y las explotaciones afectadas. Diez años después de la primera detección, remarcó la importancia de seguir investigando y de compartir los conocimientos adquiridos sobre esta enfermedad.
Trayectoria investigadora vinculada a Mallorca
Uno de los protagonistas de esta edición es el doctor Diego Olmo, responsable del Laboratori Oficial de Sanitat Vegetal del Institut de Recerca i Formació Agroalimentària i Pesquera de les Illes Balears (IRFAP) y presidente del comité organizador del congreso. El doctor Olmo y su equipo participaron en la primera detección de la Xylella fastidiosa en España, registrada en 2016 en Mallorca.
Desde entonces, su actividad investigadora se ha centrado especialmente en el diagnóstico y el conocimiento de esta enfermedad, así como en el estudio de estrategias de contención y control. Esta trayectoria vincula directamente la organización del congreso con el trabajo científico desarrollado en las Illes Balears durante la última década.
Jornada monográfica y experiencia del archipiélago
La Xylella fastidiosa fue también la protagonista de la jornada monográfica celebrada el lunes, antes de la inauguración oficial del congreso. La sesión abordó la evolución de la enfermedad en Europa y en España, las estrategias de vigilancia y gestión, y los últimos avances científicos.
Entre las intervenciones destacó la de Andreu Juan Serra, jefe del Servei d’Agricultura del Govern, que expuso los diez años de experiencia del archipiélago en el seguimiento y la gestión del patógeno. La jornada incluyó además una mesa redonda con representantes de los sectores del almendro, el olivo, la vid y los viveristas, y concluyó con las consideraciones finales del doctor Diego Olmo.
Sesiones científicas y enfoque en la Xylella fastidiosa
El programa continuará el miércoles con una sesión científica específica sobre la detección, el diagnóstico y la epidemiología de la Xylella fastidiosa. Esta sesión incluirá trabajos sobre el origen de las introducciones de la bacteria en las Illes Balears y sobre la influencia del cambio climático en el desarrollo de la enfermedad.
Más allá de la Xylella fastidiosa, el congreso plantea la sanidad vegetal como un elemento clave para la viabilidad de las explotaciones agrarias, en un contexto marcado por el cambio climático, el incremento de los costes de producción y las dificultades para garantizar el relevo generacional. Joan Simonet remarcó la necesidad de que los avances científicos se concreten en herramientas útiles para los agricultores, de forma que dispongan de información sobre lo que ocurre en sus cultivos, las opciones de prevención de enfermedades y las alternativas para mantener la producción.
Sanidad vegetal y nuevas herramientas tecnológicas
El programa del congreso incluye ponencias sobre nuevas estrategias de control sostenible de las enfermedades vegetales, herramientas biotecnológicas, genética, vigilancia fitosanitaria y aplicaciones de la inteligencia artificial en el estudio de los patógenos. Estas líneas de trabajo se orientan a mejorar la capacidad de diagnóstico y la gestión de los riesgos fitosanitarios.
El encuentro, que se celebra del 19 al 22 de octubre, está organizado por la Societat Espanyola de Fitopatologia, entidad fundada en 1982 que agrupa a más de quinientos profesionales vinculados al estudio de las enfermedades de las plantas. El congreso cuenta con una ayuda directa de 65.000 euros concedida a la Societat Espanyola de Fitopatologia, autorizada por el Fons de Garantia Agrària i Pesquera de les Illes Balears (FOGAIBA) y financiada con cargo al presupuesto del Servei d’Agricultura de la Direcció General d’Agricultura, Ramaderia i Desenvolupament Rural.
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