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Baleares, rehén fiscal del catalanismo

por | 6 Feb, 2025 | Colaboradores, Opinión

Baleares sigue siendo víctima de un saqueo fiscal consentido por el Gobierno de Pedro Sánchez, que, en su obsesión por contentar a los independentistas catalanes, ha convertido a nuestra región uniprovincial en una caja registradora al servicio de los intereses de otros. No es una queja nueva, pero sí una herida que sigue abierta y que se agrava año tras año, mientras aquí se impone el silencio y la complacencia de quienes, con un discurso de sumisión al catalanismo, justifican el castigo económico que sufrimos.

El expolio es evidente en las cifras: en 2025, Baleares aportará un 61% más en concepto de solidaridad interterritorial, alcanzando los 450 millones de euros. Esto significa que nuestro archipiélago estará enviando más dinero que nunca para sostener el gasto de otras autonomías, a pesar de que seguimos siendo una de las comunidades peor financiadas del país. Desde 2014, Baleares ha contribuido con más de 4.200 millones de euros a la financiación de otros territorios, pero en lugar de recibir un justo trato, el Gobierno nos relega a la irrelevancia mientras otorga prebendas a Cataluña.

El problema no es solo el sistema de financiación autonómica, obsoleto desde hace años, sino el doble rasero con el que el Ejecutivo de Sánchez reparte los recursos. Mientras Baleares sigue sufriendo un déficit fiscal escandaloso, el PSOE pacta con Esquerra Republicana una reforma que permitirá a Cataluña recaudar, gestionar y liquidar todos sus impuestos. En la práctica, esto significa un blindaje financiero para la Generalitat, mientras Baleares se queda sin margen para mejorar sus servicios públicos o bajar impuestos a sus ciudadanos.

Sin embargo, lo más indignante no es solo la actitud del Gobierno central, sino la pasividad de buena parte del entorno político y mediático en Baleares, que ha asumido sin rechistar este saqueo. La izquierda local, dominada por el catalanismo, no solo calla ante el expolio, sino que lo justifica con discursos victimistas que insisten en la “hermandad” con Cataluña. Y mientras el Partido Popular, en demasiadas ocasiones, prefiere la tibieza antes que plantar cara a esta injusticia.

Este silencio cómplice es lo que permite que Baleares continúe siendo un cajero automático del Estado, mientras nuestros hospitales están colapsados, nuestras infraestructuras quedan obsoletas y las familias baleares pagan impuestos desorbitados sin recibir a cambio los mismos beneficios que otras comunidades. La pregunta es: ¿hasta cuándo lo vamos a tolerar?

Vox ha sido una de las pocas voces que ha denunciado este atropello con claridad, exigiendo que Baleares reciba un trato justo y que el dinero de nuestros ciudadanos no se utilice para comprar la lealtad de los socios separatistas de Sánchez. No se trata de pedir privilegios, sino de reclamar justicia. Si Cataluña puede gestionar todos sus tributos, ¿por qué Baleares no? Si el Gobierno tiene margen para condonar deudas a Cataluña, ¿por qué no alivia la carga fiscal de los ciudadanos de nuestras islas?

La respuesta es clara: porque Baleares no protesta. Porque quienes deberían defender los intereses de los ciudadanos prefieren la sumisión al dogma catalanista antes de enfrentarse al poder central. Y mientras sigamos permitiendo esta injusticia, seguiremos pagando el precio del servilismo.


Foto: Salvador Illa (PSC-PSOE) y Lluís Apesteguia (Més per Mallorca).

David Gil.
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David Gil ha colaborado en varios medios digitales. Ha sido Presidente de VOX en Baleares. En la actualidad es Portavoz adjunto de VOX en el Consell de Mallorca.

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